"La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero quizá sea
igualmente vano esforzarse por comprender el pasado, si no se sabe nada del presente" M. Bloch

martes, 22 de marzo de 2011

¿Se debía intervenir en Libia?

Ahora el debate está servido: en todos los medios de comunicación, entre periodistas, analistas, y la gente en la calle. Antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU tomase la decisión, con la abstención -en lugar del veto- de China y Rusia, casi toda la opinión pública estaba a favor de la intervención, aun más, la exigía, casi se desesperaba por la lentitud en la toma de decisiones, por la falta de compromiso y moral de "Occidente", mientras la oposición libia, civiles sin duda, pedían a gritos el régimen de exclusión aérea para salvarse de las bombas del dictador.
Justo antes de que Gaddafi entrase en Bengasi, "como Franco en Madrid", y pasase por las armas a quienes se le oponían (los designados como "ratas" desde el régimen), el Consejo de Seguridad tomaba su decisión. La Liga Árabe lo respaldaba, Europa se mostraba desunida para variar y mientras Francia se disponía a tomar la iniciativa en la ofensiva, Alemania se desentendía.
Ahora, tras dos días de bombardeos, el ataque sobre Bengasi ha fracasado, la situación entre ambos contendientes -de la que ya muchos califican como guerra civil- se ha igualado, hasta el punto que no se puede predecir un próximo ganador, y las críticas hacia la actuación de la coalición arrecian. 
¿Quién debe tener el mando de la operación? ¿La OTAN? ¿Francia? ¿Nadie en concreto? No están de acuerdo. Ya aparecen titulares del tipo: "¿De verdad los rebeldes son los buenos?". Ya se avisa de daños a civiles por parte de las bombas europeas, de aviones franceses o usamericanos derribados, mientras se acusa a estas máquinas de tener entre sus objetivos al propio Muammar Gaddafi.
¿Es la intervención una simple excusa para conseguir el petróleo de Libia, o el tesoro que Gaddafi guarda en el país? Ahora nos lo preguntamos, pero, ¿y antes? ¿Deberíamos haber "dejado hacer" al dictador y a sus mercenarios, con tal de no entrar en otra costosa guerra, de no inmiscuirnos con traje de pacifista, y calzoncillos de imperialista, en un país soberano? Es cierto que, de actuar contra todo dictador sanguinario con su pueblo, deberíamos desplegar medios militares en medio mundo. Es cierto que no aplicamos la misma vara de medir a todos. Es cierto que difícilmente veremos decisión parecida a la tomada con Libia en, por ejemplo, Yemen, que va camino a una división entre sus militares y, por lo tanto, a una posible guerra civil, iniciada igualmente con revoluciones ciudadanas que demandan mejoras a sus gobernantes. Pero algo me parece claro:
Si hubiésemos dejado a Gaddafi machacar a los opositores hasta el final, si no hubiésemos intervenido, como dicha oposición libia y la misma Liga Árabe demandaba a la ONU (ni que decir tiene que, por la decisión de este organismo, este caso no es equiparable al de Irak), habríamos mandado un claro mensaje a todos los dictadores que ahora temen los movimientos de sus gobernados: "No hagáis como los flojos de Mubarak y Ben Alí, que se fueron ante la presión. Haced como Gaddafi. Pagar armas con vuestro dinero (que es el de vuestro pueblo) y lanzarlas sobre las cabezas de quienes osen levantar la suya. No debéis preocuparos por nada. Nosotros no intervendremos".

www.vanguardia.com.mx

La situación puede evolucionar de muy distintas maneras. También tengo dudas sobre los opositores a Gaddafi, como mínimo civiles armados, que vemos por los medios. No dudo que Occidente no interviene si no hay intereses que recompensen la molestia. Pero todo ello no implica que lo mejor hubiese sido mirar para otro lado, cambiar de canal en casa para no ver más imágenes de matanzas, y poder cenar tranquilamente nuestra sabrosa hamburguesa.
Los musulmanes están haciendo historia. Están demostrando que no son tan distintos de nosotros, demostrando si acaso tener más conciencia, más disposición a luchar por lo que creen justo, verdadera voluntad de democracia. Resulta que nos habían estado vendiendo a un pueblo que no era, pintando "malos" para justificar las maldades propias, imagen única para el rebaño domesticado. ¿Es lo que está pasando ahora con Libia? Es pronto para responder con seguridad. 
Esto quedará en los libros de historia, por muchos años. Debemos elegir cómo queremos que nuestra sociedad actual sea recordada. Como la que apoyó dictaduras represivas, siempre. O como la que ayudó a los que en teoría no deseaban más que sus mismos valores fundacionales, sobre todo la libertad... La que lo hizo, al menos, en una ocasión.

Saludos

Nota: mi punto de vista se ha visto actualizado a tenor de la evolución de los acontecimientos. Puede verse la progresión en los comentarios a la entrada.

6 comentarios:

  1. Pues la vara de medir si es diferente los muertos son tan iguales en Libia que en bahréin o Yemen.

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  2. Ha Gadafi le hemos estdo vendiendo las armas con las que ahora machaca a parte de su pueblo. Una gran parte de su pueblo le sigue apoyando. No se ve una cabeza visible en los "rebeldes". No hay unión entre los aliados y se ha tardado demasiado en intervenir. No pinta nada bien pues Gadafi tiene muy claro lo que quiere y enfrente existen demasiadas fisuras.

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  3. Bueno, a un par de meses vista, las perspectivas son sombrías.

    En Libia vemos que la situación de guerra civil es cada vez más fija, estable, que va para largo, con el consiguiente sufrimiento para el pueblo libio, y encima con intervención extranjera.
    Mientras, el resto de dictadores ahogan en sangre las revoluciones, sin que los medios se hagan excesivo eco. Han optado por la "vía Gadafi", sin temor a la ONU ni a Occidente, y les está yendo bien. Contra los tanques resulta muy difícil, las redes sociales son una trampa para los rebeldes, que se ven localizados y detenidos, acusados y juzgados por sus mensajes y opiniones vertidas en la red. Se les obliga a dar la clave de sus blogs o cuentas para, haciéndose pasar por ellos, lanzar proclamas desde el Gobierno laudando al líder en cuestión.

    Incluso donde la revolución triunfó, echándose a los dictadores, hay dudas sobre qué sucederá mañana, sobre si habrá un verdadero Estado de Derecho o únicamente algo habrá cambiado para que todo siga igual.

    ¿Los dejaremos caer en el saco de "los olvidados" por la historia?

    Saludos

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  4. Los rebeldes, ahora Consejo Nacional de Transición Libio, ya se han hecho con el país, pese a los focos de resistencia que puedan quedar. Se lanzan a la búsqueda del dictador y a (re)establecer, desde el poder, las relaciones exteriores. Mientras tanto, en Siria, Al Assad continúa ahogando en sangre la revolución.

    He dado con un vídeo significativo, y a buenas horas. No digo que sea verdad, ni que no; los juicios de valores los debe realizar cada uno a partir de su espíritu crítico. Sólo facilito el acceso a la información: http://www.youtube.com/watch?v=aqIBkIS2jLQ&feature=player_embedded

    En cualquier caso, mosquea bastante, ¿no?

    Saludos

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  5. Si la labor de la OTAN en Libia era "proteger a los civiles libios de los ataques militares", el resultado ha sido justo el contrario, machacándolos con bombas desde el aire en Trípoli. Finaliza también la espera de las petroleras europeas para poder continuar con el negocio, que Gaddafi amenazaba con quitarles de las manos. Si les preocupa el destino de los civiles de estos países mediterráneos, ¿por qué no atacan al régimen de Al Assad?
    Ya se habla de que fueron los servicios secretos franceses quienes prepararon la revuelta, por supuesto por el interés de la potencia en este país productor de petróleo. No sería la primera vez que Francia prepara o fomenta una guerra civil en África.

    Muy feo. Por un lado no sé qué habría hecho Gaddafi con los opositores, de no intervenirse. Por otro, tampoco sé -sabemos- el verdadero alcance de los daños provocados por la OTAN sobre la población civil, ni hasta qué punto Gaddafi contaba con escasos partidarios, o con muchos en el país, y se ha tratado de una de estas operaciones consistentes en "poner a nuestro hijo de puta" en el poder.

    Veremos cómo evoluciona la cosa. Acudiremos a variados medios informativos, no sólo a los mayoritarios y deficientes, por controlados.

    Como puede apreciarse, mi perspectiva del asunto libio ha ido variando poco a poco. En estos momentos no me fío ni de mi sombra.

    Saludos

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  6. La opinión de Chomsky sobre la intervención en Libia, y sobre otras cosas. Como siempre, da qué pensar.

    http://blogs.publico.es/noam-chomsky/92/como-reconocer-a-la-%E2%80%98no-gente%E2%80%99/

    Saludos

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