"La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero quizá sea
igualmente vano esforzarse por comprender el pasado, si no se sabe nada del presente" M. Bloch

lunes, 4 de enero de 2010

Un testimonio del Holodomor, el hambre de Ucrania

Quien quiera una pequeña introducción a los hechos, la puede encontrar aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Holodomor:
Holodomor (en ucraniano: Голодомор, 'matar de hambre'), también llamado Genocidio Ucraniano u Holocausto Ucraniano, es el nombre atribuido a la hambruna provocada que asoló el territorio de la República Socialista Soviética de Ucrania, durante los años de 1932-1933, durante los que perecieron millones de personas.

http://ucrania-mozambique.blogspot.com

Una ucraniana de la región de Vinnytsia se acuerda de la hambruna provocada de 1933




Tenía un padre, una madre y una abuela: en dos semanas murieron los tres. Me quedé sola en casa. Tenía doce años: ¿qué podía hacer? No se encontraba nada de comer en ninguna parte. Por la mañana salía, y hasta el anochecer me arrastraba por los huertos buscando algo que roer, cualquier hierba o grama; encontrarlas no era fácil, porque no era la única que rebuscaba. Mascaba hojas de tilo, son amargas pero a mi me bastaban; cuando encontraba armuelle también me lo comía. En resumen, me alimentaba como una cabritilla. Luego me puse enferma, era en julio. Las cerezas estaban maduras, pero no tenía fuerzas para ir a cogerlas al cerezo. Vino una vecina y me trajo algunas. Habría podido devorarlas con los ojos, pero dejaban en la boca un gusto amargo, como a artemisa. No podía comer nada. La misma vecina me trajo miel, y esta vez sentí un gusto dulce. La mujer me dijo: "Está bien, has reconocido el gusto de la miel, saldrás de ésta". Ella me salvó de la muerte. Mientras estuvo con vida, le estuve agradecida; no puedo olvidar semejante generosidad.


Hay otra cosa que no puedo olvidar: ¿quién provocó la hambruna?, ¿quién ordenó que se llevasen las mondas? Se apoderaban del más minimo hueso de fruta. Llegaban en grupos de cinco, seis, a veces diez. Entraban en las casas, registraban todo, metían la nariz en cada rincón, se llevaban hasta la última mondadura; detrás de ellos no quedaba nada. Tras su paso, la gente quedaba privada de todo. ¿Cómo olvidar a esos controladores que irrumpian en la casa y exclamavan: "Entonces, ¿todavía no la has palmado?". Un día, mamá y yo encontramos en el granero el equivalente de dos vasos de judías. Mamá vio por la ventana que los comisarios se acercaban a nuestra casa. Se apresuró a meter las judías en una olla, cubrirlas de agua y meterlas en el horno, como si cociese cualquier cosa...¿Piensan que salvamos nuestras judías? ¡Pues no! Sacó la olla del horno, derramó el agua y se llevó las judías. Lo viví y sigo pensando en ello. Han pasado tantos años...pero no se puede olvidar.

TCHERVATIOUK LIOUVA ANDRIÏVNA.
Texto publicado en 1933. L'anée noire. Témoignages sur la famine en Ukraine, textos presentados por Georges Sokoloff. París: Albin Michel, 2000, pp. 103-104

Saludos

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