"La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero quizá sea
igualmente vano esforzarse por comprender el pasado, si no se sabe nada del presente" M. Bloch
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domingo, 6 de mayo de 2012

Escuchando a Galeano

Comparto un vídeo, un descubrimiento más de cuantos se dan surcando los mares de Internet. Se trata de una entrevista a Eduardo Galeano en el programa catalán Singulars (Singulares). Tan sólo la introducción está en lengua catalana, el resto de la entrevista transcurre en castellano. Si tuvieseis problemas para comprenderla, no obstante, no tendré problema en traducirla para vosotros.


En el programa, Galeano habla sobre la política, los mercados financieros, los movimientos de protesta (la entrevista se realizó hace aproximadamente un año, cuando el movimiento indignado era una novedad), la utopía... incluso sobre fútbol. Se tocan diversos temas, pero siempre desde el estilo inconfundible del escritor uruguayo, que aúna la crítica más profunda con un tono casi poético, de manera que tras ser escuchado -o leído- siempre nos deja como un eco a modo de lección o recordatorio moral.

Galeano cuenta con varias obras muy conocidas, como Las venas abiertas de América Latina (1971), El libro de los abrazos (1989), o Patas arriba: la escuela del mundo al revés (2008), el único que he tenido el placer de leer, por el momento.
Por lo que decía de su estilo, y para que os hagáis una idea del contenido del último de los títulos que os he dado, transcribo algunas frases:
-"Se sataniza al drogadicto y, sobre todo, al drogadicto pobre, como se sataniza al pobre que roba, para absolver a la sociedad que los genera".
-"Los países que más armas venden al mundo son los mismos países que tienen a su cargo la paz mundial".
-"José Hernández, el poeta, había comparado a la ley con el cuchillo, que jamás ofende a quien lo maneja".
-"Hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad".
-"La economía mundial es la más eficiente expresión del crimen organizado".
-"El robo chico es delito contra la propiedad. El robo grande es derecho de los propietarios".
-"Como en todos los países pobres, más poder que el voto tiene el veto: el voto democrático propone y la dictadura financiera dispone".
-"El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica su crimen, y así lo recomienda".

En el mismo vídeo adjunto encontraréis otras tantas "frases galeanas". Yo, personalmente, me quedo con esta: "Yo no creo que valga la pena vivir para ganar. Creo que vale la pena vivir para hacer lo que la conciencia te dicte que debes hacer, y no lo que te conviene... Y esto vale para todo".  ¡Cómo sería nuestro mundo si sus habitantes se la aplicasen!


Saludos

domingo, 16 de octubre de 2011

15-O 2011, primera manifestación global de la historia

Lo decían ayer, tras la lectura del manifiesto frente al Ayuntamiento valenciano: "Estamos viviendo tiempos históricos. Acabáis de asistir a la primera manifestación global de la historia de la humanidad". Siguió la aclamación de veinte mil gargantas (miles arriba o abajo) que abarrotaban la plaza y aun se extendían por la avenida Marqués de Sotelo y la calle Xàtiva. 
Y es cierto. Se conseguirá hacer del mundo un lugar mejor a través de estas movilizaciones (si no se tuviese esta esperanza, no se saldría a la calle) o, tras el esfuerzo, todo seguirá igual en el fondo, pese al cambio de maquillajes (¡el Rey ha muerto, viva el Rey!), como ya ha sucedido otras veces. Pero contamos hoy con algunos factores que nunca antes se habían dado, y que hacen que el futuro de todo este acontecimiento sea difícil de sondear. En el 68, seguramente el hecho más cercano al que estamos viviendo -pese a las evidentes diferencias-, no contaban con Internet, ni con las redes sociales, ni con la globalización avanzada en la que hoy nos vemos inmersos. Tratar de profetizar o de convencer a los indignados de la inutilidad de sus acciones basándose en la experiencia es como hablar de herraduras a quien ya se desplaza a reacción.

Tal vez nos demos de narices contra el muro de lo real, tal vez estemos "malgastando" nuestra fuerza juvenil (será porque vemos cómo se esfuman los otros campos a los que podríamos dedicar nuestra energía y formación). Dejad pues que nos equivoquemos solos, aquellos que nos legáis un mundo hecho jirones, con el famoso porcentaje 1-99/99-1, el dominio de mercados y finanzas sobre la política*, la polarización de una sociedad cuya clase media va en declive, el calentamiento global, el fin del monopolio económico-militar por Occidente, el choque de civilizaciones que de discursivo habéis ido convirtiendo en real, y que sólo podremos atajar gracias a la globalización bien entendida, como ayer la entendimos...

... Con marchas por todo el mundo. Sur y Centroamérica; Norteamérica y Wall Street; Europa en Bruselas, Berlín, Frankfurt, Londres, Madrid, Barcelona, Sevilla, París, Atenas, Roma (con sus lamentables enfrentamientos que nada aportan y sólo consiguen obstaculizar el camino); África en Marrakech, o Kenia; Sidney... por citar las más nombradas. Cifras que corren desde los pocos centenares (Tokio) a los centenares de miles (Roma, Barcelona, Madrid, según las cuentas más optimistas). Nunca antes había sucedido nada similar. Y no será más que la primera de muchas, dadas las facilidades que otorga la World Wide Web. El 15 de octubre de 2011 queda como fecha histórica, la primera manifestación mundial, como si alguna magia chamánica nos hubiese convocado a miles en las calles. Me gustó el lema "Cuando los de abajo se mueven, los de arriba se caen". Puede que nos cueste de creer, el ser humano es así: se acostumbra a su realidad, que le parece invariable, inalterable e inmortal, in saecula saeculorum. Pues resulta que no. La historia la hacemos entre todos, no la hacen las estrellas. Y así podemos decir, con Murrow y Cassius (en Julio César, de Shakespeare): The fault, dear Brutus, is not in our stars... but in ourselves**.
Los que ahora nos ilusionamos con estas marchas globales podremos sentir, si algún día nos toca vivir en un mundo peor que el de nuestros padres, que al menos intentamos ser dueños de nuestro destino (sin entregárselo a las estrellas) y, que si fracasamos, no lo hicimos de rodillas.

Niña en Köln (Alemania) / REUTERS-Lukas Coch


*Política, entendida especialmente como el vínculo entre las voluntades de una sociedad y el Estado que permite hacerlas realidad. El Estado no es nada en sí mismo, es la sociedad la que lo suscita y lo nutre. Estamos perdiendo nuestro Estado, la política vincular se esfuma ante nuestros ojos. (Mayo del 68. Por la subversión permanente. André y Raphaël GLUCKSMANN)
** La culpa, querido Bruto, no está en nuestras estrellas... sino en nosotros mismos.

Saludos

sábado, 21 de mayo de 2011

Tiempos de cambio

Me hallo inmerso en plena época de exámenes y jaleos varios, y tengo el Café más abandonado de lo que desearía. Con todo lo que está pasando...

Tenemos las recientes y aun activas revueltas del mundo árabe, alguna que otra catástrofe natural, algún que otro escándalo (cierto exdirector del FMI que recibe un pastón por lo que debería ser sencilla y únicamente punible)... En estos días, los distintos movimientos antisistema (¿o altersistema? Contra lo negativo del actual sistema. La historia no variaría, la humanidad no evolucionaría, de no ser por los cambios que propician aquellos que en algún momento se oponen al sistema imperante: al régimen de privilegio por la sangre, a la esclavitud, al totalitarismo... a todo aquello que debe ser superado) en distintos puntos de la vieja Europa y, ahora para mi orgullo -y el de tantos otros-, en nuestro propio Estado. La llaman la Spanish Revolution.

Cuántas veces nos habremos quejado por esa especie de 'espíritu vegetativo', 'conformista', 'comodón' y 'falto de hemoglobina' de los penisulares... "Los franceses sí que saben salir a la calle", "mira los griegos", "¿viste lo que pasó en Islandia?". Y ahora... ¡sorpresa! Una convocatoria que nos llega a través de nuestros conocidos, por facebook o twitter, a la que va añadiéndose gente -hi assistiré-, que te despierta más curiosidad que verdadera esperanza. Miles de personas reunidas en distintas ciudades. "Fue bello. Deberíamos hacerlo más a menudo..."
.... Pero, ¿qué? Concentraciones día tras día en los distintos ayuntamientos, primera plana en numerosos periódicos, luego en diarios extranjeros, movimientos de apoyo en otras ciudades europeas, las inevitables críticas de "graciosos" ignorantes, y las constructivas. ¿Qué está pasando? ¿Es nuestra primavera? ¿De verdad está surgiendo esta ola de demandas de cambio, desde abajo? Pellizquémonos bien fuerte... porque algo está pasando.

Me parece que es un acontecimiento realmente bello. Saldrá o no saldrá, pero al menos seremos conscientes de haberlo intentado. No podrán decir: "fuisteis la primera generación desde las guerras mundiales a la que esperaba un futuro peor que el de sus padres y ni siquiera levantasteis el culo del sofá". ¡Pues lo levantamos y lo llevamos hasta la calle! ¡Lo meneamos en público, y en conjuntos de miles! Luchamos por nuestro futuro, de la manera más pacífica posible. ¿Se nos debe reprender por ello? Resulta que los ciudadanos no estaban tan idiotizados, que la generación ni ni no era ni absoluta, ni hegemónica. Que aun existe una opinión crítica capaz de movilizar población, que las llamadas son escuchadas, que tal vez no tengamos que arrepentirnos en esta generación -siguiendo las palabras de M. L. King- "del pasmoso silencio de la gente buena".
El no ya lo tenemos. ¿Qué podemos perder por intentarlo?

Pensé
en que nada podría hacer.
Lo pensé,
mas no lo vi.
-

A la vista son los hechos
y el resto nada es.
Mas, para ver,
antes hay que hacer.
-

Haz pues, amigo,
antes de que el ideal se apague.
Antes de que llegue el olvido
y se lleve tu alma consigo.

http://qkantton.files.wordpress.com/

Me ha quedado muy carpe diem, pero es lo que hay. Aprovechemos los de "alma joven" -sea cual sea la edad del cuerpo- para dejar nuestra huella en la historia. Ya que, como diría Raimon: en som molts més dels que ells volen i diuen.

¡Nos vemos en la próxima entrada!
Saludos