"La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero quizá sea
igualmente vano esforzarse por comprender el pasado, si no se sabe nada del presente" M. Bloch
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lunes, 28 de noviembre de 2011

Yo decidí lanzar la bomba atómica

Documento incluído en el artículo La guerra en el pacífico, trabajado por Gabriel Cardona y David Solar, en el nº 18 de la colección 'Historia Universal Siglo XX' de Historia16 (1983).
Las aclaraciones al texto del expresidente (ver asteriscos) son suyas, no mías, aunque las suscribo.

En Mr. Ciudadano, por Harry S. Truman

Antes de tomar la decisión final de emplear la bomba atómica, convoqué un comité de las más destacadas autoridades en el campo científico, educativo y político, para escuchar sus opiniones y consejos. Pregunté su opinión a los jefes de Estado Mayor y calculé el tiempo que podrían resistir los japoneses y cuántas vidas -amercianas y japonesas- costaría invadir la isla principal de Japón.
Antes había autorizado ya a los jefes de Estado Mayor a movilizar a más de un millón de soldados americanos para el ataque final a Japón. Muchas unidades americanas, procedentes de Estados Unidos y de Europa, estaban ya en ruta hacia la zona del Pacífico, dispuestas a la invasión.
En Potsdam, Stalin me había informado de que pasarían tres meses antes de que Rusia estuviera en condiciones de abrir un segundo frente contra Japón. Y durante la conferencia de Potsdam había consultado al primer ministro Churchill sobre el empleo de la bomba contra Japón, ya que Estados Unidos había colaborado con Gran Bretaña en el proyecto de la bomba. Churchill y sus jefes militares se mostraron partidarios de su empleo.

El 28 de julio, el primer ministro Suzuki declaró que Japón haría caso omiso de la declaración de Potsdam del 26 de julio. En aquella declaración habíamos ofrecido a Japón la alternativa entre la rendición, con la esperanza de un digno futuro, y la inevitable y completa destrucción *. Los señores de la guerra japoneses presentaron fanática resistencia. Y un millón y medio de soldados japoneses se hallaban en China continental dispuestos a acudir en defensa de Japón **. Era deber mío de presidente obligar a los guerreros japoneses a avenirse a razones, con la mayor rapidez y con la menor pérdida de vidas que fuera posible. Entonces tomé mi decisión. Una decisión que sólo a mí me incumbía.
Casi inmediatamente después de la segunda bomba atómica, los japoneses se rindieron. La más terrible guerra de toda la Historia, que arrastraba más de treinta millones de bajas, llegó así a su final.



* Truman, que escribía esto catorce años después de aquella tragedia, olvidaba o dulcificaba la situación. A Japón se le ofreció la rendición incondicional. El ultimátum decía: Exigimos del Gobierno japonés la rendición incondicional de todas sus fuerzas armadas y la seguridad de una absoluta buena fe en dicha acción. La alternativa será la completa y total destrucción del país.
Por otro lado, Washington estaba perfectamente informado desde comienzos de 1945 de que Tokio deseaba un acuerdo de paz. El acuerdo se habría conseguido en términos parecidos a los que, finalmente, se firmaron. Simplemente hubiera bastado eliminar el término incondicional.

** Recurrir a esta justificación es bastante absurdo. Por aquella época Estados Unidos dominaba completamente el mar y el aire y Japón carecía de Marina de guerra y de flota mercante: ¿cómo pensaba Truman que podrían llegar un millón y medio de soldados japoneses hasta el territorio metropolitano?

En mi opinión, el uso de la "nueva arma" (como la llamaron ante Stalin en Potsdam, si no me equivoco) de los Aliados tiene más razón de ser en otros dos aspectos, lejos de la clásica justificación de "acabar la guerra de manera rápida y evitando daños mayores". Se trataría de lanzar una clara advertencia a Stalin sobre la ventaja estratégica con que contarían los aliados occidentales ante una posible continuación de la guerra en Centrouropa u otros frentes, esta vez enfrentandose los antiguos aliados; y serviría a su vez para probar los efectos de la nueva bomba ante un objetivo real, una ciudad llena de población civil (hasta ahora sólo habían visto sus propiedades en zonas deshabitadas). De paso daban un golpe brutal a los japoneses, que se mostrarían más dispuestos a aceptar una rendición incondicional.

Saludos

lunes, 26 de septiembre de 2011

Carta de Max Planck a Heisenberg, sobre Hitler

La persecución que el régimen nazi ejerció sobre numerosos intelectuales -y especialmente hacia los judíos- es bastante conocida y no será tratada por nosotros en esta entrada. Sencillamente, traemos al Blog un pequeño intercambio epistolar que en esa coyuntura tuvo lugar entre los dos famosos físicos Max Planck y Werner Heisenberg, ambos galardonados con el Premio Nobel de Física (en 1918 y 1932, respectivamente).

Dice Heisenberg:

A principios del semestre de verano de 1933, cuando volví a mi Instituto de Leipzig, ya estaba en plena marcha el proceso de destrucción. Varios de los más aplicados alumnos de mi seminario habían abandonado Alemania y otros se disponían a huir (...), y entonces tuve yo que preguntarme si mi permanencia en Alemania podía tener todavía algún sentido. De esta época de torturante cavilar sobre lo que era o no oportuno hacer, se me han quedado grabadas dos conversaciones que después me han servido de mucho...

La segunda de estas conversaciones fue la que mantuvo con el veterano Planck, quien le contesta:

Me temo no poder darle ya ningún consejo. No tengo ya esperanza alguna de que pueda detenerse la catástrofe de Alemania, y con ella la de las universidades alemanas. Antes de que usted me refiera las ruinas de Leipzig, que seguramente son iguales a las de Berlín, deseo informarle primero sobre una conversación que mantuve hace unos días con Hitler.


Max Planck
(http://www.aip.org)


Había confiado yo en que podría ponerle en claro los enormes daños que a las universidades alemanas, y en particular a la investigación científica en nuestro país, podría causar la expulsión de los colegas judíos [bien conocido es el caso de Albert Einstein, quien partió a finales del 32 hacia EE.UU]; que tal manera de proceder no tendría sentido y sería profundamente inmoral, ya que la mayor parte de ellos son ciertamente hombres que se sienten totalmente alemanes y que en la última guerra [la Primera Guerra Mundial] expusieron, como todos, su vida por Alemania. Pero no he encontrado comprensión alguna por parte de Hitler, o, lo que es peor, no hay lenguaje con el que pueda uno entenderse con semejante hombre.

Hitler ha perdido, a mi parecer, todo contacto real con el mundo exterior. Lo que otro le dice, lo recibe, en el mejor de los casos, como un estorbo molesto, que inmediatamente domina con su voz, declamando machaconamente las mismas frases sobre la decadencia espiritual de los últimos catorce años, sobre la necesidad de poner dique a este desmoronamiento en el último minuto, etcétera.
Con esto se tiene la impresión fatal de que está convencido personalmente de semejante locura, y se le procura a su alrededor la posibilidad de esta fe mediante la exclusión violenta de todas las influencias externas; al estar poseído por un cuadro de ideas fijas, se hace inasequible a toda propuesta razonable y llevará a Alemania a una espantosa catástrofe.

Planck aconseja a Heisenberg que permanezca en su puesto, ya que de sus dimisiones sólo quedaría la ignorancia, el silencio o la burla. Como vemos, no iba muy desencaminado en sus augurios:

Usted sabe que no es posible influir en el curso del alud cuando éste se ha puesto en movimiento. Los destrozos que causará, las vidas humanas que aniquilará, son hechos que están determinados y decididos por las leyes de la naturaleza, aunque no los conozcamos de antemano.
En realidad, tampoco Hitler puede decidir el curso de los acontecimientos, porque él es, en gran medida, más un ser arrastrado por su locura que un impulsor. No puede saber si las fuerzas que ha desencadenado lo engrandecerán definitivamente o le aniquilarán miserablemente.

Interesante, ¿verdad?, el análisis que de Hitler hace el fundador de la teoría cuántica.
Heisenberg, por su parte, está relacionado con el proyecto de bomba atómica de los nazis durante la Segunda Guerra Mudial. Si queréis saber algo más sobre ésto, podéis empezar pinchando en su nombre (la primera vez que aparece en el texto de la entrada) para leer su biografía en Wikipedia*.

 Los textos han sido extraídos del nº19 de la colección 'Siglo XX. Historia Universal', de Historia16: "La paz virtual. Planes para después de una guerra". En concreto del artículo "A la caza del cerebro", de J. L. Peset y M. A. Sellés.

* Para no variar, los que dominen la lengua inglesa obtendrán más información dirigiéndose directamente a la versión anglosajona de la biografía, y en concreto al apartado World War Two y posteriores: http://en.wikipedia.org/wiki/Werner_Heisenberg#World_War_II

Saludos

sábado, 9 de julio de 2011

Animaciones de la historia de Polonia

Pronto, si todo va bien, visitaré Polonia durante unos días. Cracovia, Auschwitz, Varsovia, Poznan...
En nuestro país la información que recibimos sobre la historia de Polonia a lo largo de nuestro sistema educativo -incluso haciendo la carrera de Historia- es prácticamente nula, y para remediarlo debemos acudir a las bibliotecas por nuestra propia iniciativa, o al cosmos de Internet.
Por ello, antes del  viaje -o durante el mismo- trataré de culturizarme en la medida de lo posible sobre la historia de este país, que cuanto a conflictos y desgracias nada tiene que envidiar al nuestro (y tampoco en lo afortunado o positivo, digo yo).
Para animaros a hacer lo mismo, vayáis o no a visitar próximamente la Rzeczpospolita Polska (o República de Polonia), cuelgo aquí dos videos con los que he dado navegando por la red. El primero recorre algo más de 1000 años de historia polaca, plagada de conflictos como se ve -también es lo más vistoso de representar. Apareció en la Expo 2010 de Shanghai. Podéis encontrar una buena explicación de lo que veis -al menos de la primera mitad- en esta dirección, de un excelente blog: http://www.historiasdeleste.com/2011/01/la-historia-de-polonia-en-un-paseo-parte-i-hasta-1683/ . Desde allá fuimos dando con los videos.



El segundo, mucho más oscuro, es una alegoría, una representación mediante carteles de propaganda que cobran vida y terroríficas figuras que consumen todo a su paso, pues son la guerra. Una alegoría, decía, de la invasión de Polonia conjunta llevada a cabo por la Alemania nazi y la URSS de Stalin en septiembre de 1939. Va con subtítulos en inglés y la voz pertenece al prezydent de Varsovia en aquel momento, Stefan Starzyński, quien fue asesinado por los nazis. Tenebroso, desagradable incluso, pero apropiado para lo que quiere representar: otra completa invasión y ocupación de Polonia, probablemente la peor de cuantas sufrió.


En fin, espero haber conseguido abrir el apetito de alguna o alguno por saber más sobre Polska y su historia.

Saludos

pd:  me temo que la mejor opción es, para ver los videos a buen tamaño y el segundo con sus subtítulos, hacer click en la esquina inferior derecha de la ventana de video, donde pone Youtube, para que se nos redireccione automáticamente al enlace original.

viernes, 4 de marzo de 2011

La tragedia del VI Ejército Alemán (II)

3º. Nuestro propósito. El Grupo de Ejércitos se propone atacar lo antes posible, según tiene informado, con el Cuarto Ejército Panzer para establecer enlace con el Sexto Ejército. De momento, sin embargo, el suelo reblandecido no permite el avance del LVII Cuerpo Panzer.
Todavía no estamos seguros de si para el 11 de diciembre se hallarán disponibles en el frente del Chir las divisiones del XLVIII Cuerpo Panzer. Para este ataque se hace necesaria la incorporación de la 17ª División Panzer, que ha sido ordenada ya. Como hemos de contar conque el enemigo amplie su ataque en el frente del Chir en dirección general de Morosowskaja sin tardar mucho, para descargar un poco este frente habrá que recabar la cooperación del Grupo Hollidt, bien en ataque de dirección general Perelasowskij, bien mediante cesión de una división alemana.


Planta eléctrica de Stalingrado (www.desdelabarraca.blogspot.com)

4º Juicio de Conjunto. El volumen de fuerzas que el enemigo ha desplegado contra el Grupo de Ejércitos del Don no permite abrigar la menor duda de que es aquí donde se encuentra todo el peso de su operación. Es casi seguro que seguirá trayendo más fuerzas de todos los demás frentes para proseguir aqui la lucha tanto tiempo como pueda.
Por eso, incluso prescindiendo del giro que la lucha pueda tomar para el VI Ejército y de que si situación sea más o menos apurada, en los próximos días, es indispensable procurarle al Grupo de Ejércitos del Don refuerzos importantes y en forma continua Al mismo tiempo, importa mucho que esta incorporación de refuerzos se acelere por todos los medios a nuestro alcance, ya que al ritmo actual seguiriamos siempre en situacióon de inferioridad respecto a los rusos. Estimo, además, de la mayor trascendencia el que no se omita recurso alguno para hacer nuevamente de los ejércitos rumanos unidades eficaces, especialmente para restaurar su combatividad y su confianza en el mando alemán
Respecto de la cuestión de si después de establecido contacto con el Sexto Ejército ha de ser rescatado o no éste de la bolsa, me parece que habríamos de tener presentes las siguientes consideraciones:

a) Dejando al ejército en el recinto fortificado, es muy posible que los rusos se rompan allí los dientes y acaben desangrándose en ataques inútiles, de suerte que Stalingrado se combierta en la tumba de la potencia agresiva soviética. No hemos de ignorar, sin embargo, que el VI Ejército tendrá que luchar y vivir alli en unas condiciones sumamente desfavorables y que si la proporción de fuerzas actual se mantiene por mucho tiempo, cabe perfectamente en lo posible que el enlace se interrumpa nuevamente aun cuando en las semanas inmediatas no es de temer un cambio decisivo en la situación.

b) Por otra parte, hay que contar también con la posibilidad de que los rusos operen como deben y más pudiera perjudicarnos, manteniendo el cerco de Stalingrado y lanzándose al mismo tiempo con poderosos efectivos al ataque del Tercer y Cuarto Ejércitos rumanos con la mira puesta en Rostov. En este supuesto tendríamos a nuestras principales fuerzas operativamente inmovilizadas en la plaza fuerte de Stalingrado y en la operación de abrirnos camino de enlace hasta allí, mientras que los rusos podrían actuar libremente contra los demás puntos de los frentes del Grupo. Y mantener durante todo el invierno una situación así no me parece aconsejable.

c) Secuela obligada de la resolución de dejar que el VI Ejército continue en Stalingrado, tiene que serlo la de llevar luego esta batalla a su plena decisión y últimas consecuencias. Esto supone:
aa) Un aumento de las fuerzas del VI Ejército que le permita mantener su potencia defensiva mediante divisiones de paracaidistas incorporables a las unidades de aquel ejército.
bb) Refuerzo de los frentes de contigüidad del Tercer y Cuarto Ejércitos rumanos mediante efectivos alemanes, sin los cuales no cabe esperar que se sostengan estos frentes guarnecidos con unidades de alarma y restos de otras deshechas.
cc) Tan pronto como nuestras fuerzas nos lo permitan, ofensiva a fondo.

Si podrán o no aprestarse fuerzas suficientes para ello, y habrá manera de ponerlas a tiempo en su destino, es cosa que escapa a mis posibilidades de apreciación.

El comandante en jefe del Grupo de Ejércitos del Don,
Firmado: Mariscal Von Manstein

Documento N.ºX.142 reservado.
¡Muy importante!

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Sólo por mano de oficial ______________________________________3 ejemplares
Secreto del Mando __________________________________________3er ejemplar
¡Muy importante! ___________________________________________19.12 a las 14.35

Al jefe del Estado Mayor Central del Ejército, para su inmediata presentación al Führer

En relación con el giro de los acontecimientos en el Grupo de Ejércitos B y debido a la consiguiente interrupción en la aportación de refuerzos, ha llegado a ser tal al situación en el grupo de Ejércitos del Don que ya no cabe contar, por tiempo indefinido, con la liberación del VI Ejército.
Como ni nuestros efectivos ni el estado del tiempo permiten abastecer por via aerea al ejército y dejarlo en condiciones de resistir, según sabemos por una experiencia de cuatro semanas de cerco;como tampoco el LVII Cuerpo Panzer puede por si solo establecer enlace por tierra con el VI Ejército y mucho menos sostenerlo indefinidamente, estimo que la ruptura de los cercados hacia el sudoeste constituye ya la última posibilidad que nos resta de salvar siquiera el grueso de los soldados y los elementos móviles del ejército.

La ruptura, cuyo primer objetivo sería establecer un enlace con el LVII Cuerpo Panzer aproximadamente por Jerik Myschokova, sólo puede conseguirse mediante una paulatina dislocación del ejército hacia el sudoeste en combates llevados de suerte que en proporción del espacio ganado en esa dirección fuesen los cercados cediendo otro tanto por sectores en el lado norte de la plaza fuerte.
En el curso de esta operación es obligado asegurar un abastecimiento suficiente por via aérea, mediante adecuada dotación de cazas y aparatos de combate.
Como también se empieza a notar presión enemiga contra el ala nrte del Cuarto Ejército Rumano, sería indispensable traer rápidamente fuerzas del frente del Cáucaso que le permitiesen al LVII Cuerpo Panzer el cumplimiento de su cometido, asegurando con suficiente cobertura su flanco derecho profundo.
Una mayor demora tendría por consecuencia probable que el LVII Cuerpo Panzer acabase estancándose en el Myschokova o se viese embarazado por los ataques a su flanco dereecho y dejase de concurrir su acción desde el exterior a facilitar la del interior. Necesita, además, el Sexto Ejército algunos dias para sus reagrupamientos y para cargar carburantes antes de que pueda entrar en acción.

En la bolsa cuentan todavía con vituallas hasta el 22 de diciembre. Los soldados se encuentran ya muy depauperados (desde hace 14 días solamente reciben 200 g de pan). El grueso de los caballos ha perecido ya de inanición o ha sido consumido, según informe de los cercados.

El comandante en jefe del Grupo de Ejércitos del Don,
Mariscal Von Manstein _______________________________________________________Firmado:Schulz.

Secreto Nº 0368/42
DEL MANDO-SECCIÓN DE OPERACIONES
¡Muy importante!

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Secreto del Mando_______________________________________________5 ejemplares
Asunto Importante_______________________________________________4º ejemplar
Sólo por mano de oficial__________________________________________ 19.12.1942, a las 18 h

Se refiere al VI Ejército y al IV Ejército Panzer

El IV Ejército Panzer ha batido al enemigo con su Cuerpo LVII en la zona Werchne-Kimskij y alcanzado el sector del Myschokova en Nish Kimsüj. Iniciado el ataque contra grupos enemigos en la zona de Kamenka y al norte. Son de esperar aún duras luchas.
La situación en el frente del Chir no permite el avance de fuerzas al oeste del Don sobre Kalach. Puente de Chirkaja sobre el Don, en manos del enemigo

El VI Ejército Panzer pasará lo antes posible al ataque Wintergewitter . Es de esperar que en caso necesario se establezca enlace con el LVII Cuerpo Panzer más allá de Donskaja Zaritza para poder pasar el convoy.

La evolución de la situación puede obligarnos a ampliar el cometido nº 2, con la orden de que el ejército salga a encontrar al LVII Cuerpo Panzer en el Myschokova: Contraseña, Donnerschlag. En tal caso se buscaría establecer rápido contacto mediante tanques con el LVII Cuerpo Panzer para dar paso al convoy, y luego, cubriendo los flancos en el Karpowka inferior y en el Tscherwlenaja, hacer avanzar el ejército hacia el Myschokova, evacuando por sectores la zona fortificada.
Pudiera presentarse la necesidad de que al ataque Wintergewitter le hubiese de seguir inmediatamente la Operación Donnerschlag. El abastecimiento aéreo podría mantenerse en curso sin grandes acopios preliminares. Importante mantener todo lo posible la posesión de la base aérea de Pitomnik.
Llevarse todas las armas móviles, en primer lugar las piezas de artillería municionables imprescindibles para la lucha, así como las armas pesadas y pertrechos más necesarios. Concentrar a tiempo los elementos pesados en el sector sudoeste.

El número 3 ha de ser preparado. Sólo entrará en vigor en virtud de la orden expresa Donnerschlag.

Comunicar hora y día de ataque para el 2º

Mando del Grupo de Ejércitos del Don.
1er jefe de la Sección de Operaciones
Nº 0369/42
Fecha: 19-12-42
5 copias_____________________________________________Firmado: Von Manstein, mariscal

1er ejemplar: Orig. F.S.
2º ejemplar para Cuarta Flota Aérea
3er ejemplar para Sección Servicios
4º ejemplar para K.T.B.
5º ejemplar para archivo
 
FIN

Bueno, esto es todo. Ya colgué esto hace tiempo en www.1y2gm.com . Como  podréis apreciar dejé numerosas palabras-enlace para gusto de los lectores. Por suerte sigue funcionando.

Saludos

La tragedia del VI Ejército Alemán

Esta vez comparto con vosotros documentos históricos en forma de correspondencia militar, donde contemplamos una crónica de la destrucción del VI Ejército de Friedrich Paulus vista desde fuera por el mariscal Erich von Manstein. En mi edición de "Victorias frustradas" se incluyen en los apéndices 7,8,9 y 10. Es de la de editorial books4pocket con ISBN 978-84-96829-49-7.

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Del comandante del Sexto Ejército

Estación de Gumrak, 26.11.1942
Escrito a mano por un oficial

Al Mariscal General Von Manstein, comandante en jefe del Grupo de Ejércitos del Don

Señor Mariscal:

I. Mi más respetuosa gratitud por su radiograma del 24.11 y por los socorros que en él se nos anuncian.
II. Para que pueda formar juicio sobre la situación, a continuación me permito comunicarle lo siguiente

1º. Cuando el 19 de noviembre lanzaron los rusos su potente ataque contra las fuerzas a derecha e izquierda del ejército, ambos flancos de éste quedaron en el término de dos días desamparados y pudo el enemigo penetrar rápidamente con fuerzas móviles. Las vanguardias de algunas de nuestras unidades rápidas (XIV Cuerpo Panzer) que avanzaban a occidente más allá del Don, tuvieron un encuentro a poniente de este río con fuerzas enemigas superiores, quedando en situación apurada, sobretodo a consecuencia de la escasez de carburantes y de la consigueinte reducción de la movilidad de nuestros blindados. Simultáneamente avanzaba el enemigo contra la retaguardia del XI Cuerpo de Ejército, que en cumplimiento de las ordenes recibidas había mantenido en toda su extensión las posiciones que hacia el norte cubría. Como ya no era posible retirar del frente fuerza alguna para salir al paso de este peligro, no nos quedó más recurso que el de hacer girar hacia el sur el ala izquierda del cuerpo del Decimoprimer Ejército, para que este pudiese replegarse luego a una posición en cabeza de puente a poniente del Don y evitar que las fracciones que a dicho lado del río se hallaban quedasen disgregadas del grueso de la unidad.
Cuando llevábamos a cabo estas medidas, llegó una orden del Führer disponiendo que el XIV Cuerpo Panzer atacase Dobrinskaia con su ala izquierda. Pero los acontecimientos se habían adelantado y ya resultaba de imposible ejecución por lo que hube de dejarla incumplida.

2º. El 22 por la mañana fue puesto bajo mis órdenes el IVº Cuerpo de Ejército, que hasta entonces había dependido del IV Ejército Panzer. El ala derecha del cuerpo en cuestión se hallaba en retirada de sur a norte por Businovka, de suerte que todo el flanco sur y sudeste quedaba descubierto. Si no queríamos dejar que los rusos avanzasen desembarazadamente sobre la retaguardia del ejercito en dirección a Stalingrado, no nos quedaba otro recurso que retirar fuerzas de esta plaza y del frente norte, puesto que estas fuerzas aun tendrían probabilidades de llegar a tiempo, mientras que las traídas del lado occidental del Don habrían de llegar tarde.
Con los refuerzos que del frente de Stalingrado le procuramos consiguió al fin el Cuarto Ejército montar un débil frente sur con el ala occidental en Marinovka, aunque ya el día 23 lograba el enemigo romperlo en varios puntos. El resultado allí estaba todavía indeciso. El 23 por la tarde se observó la presencia de poderosas unidades blindadas -entre ellas 100 tanques- en la región a occidente de Marinovka, quedando al fin plenamente confirmada. En cambio, en todo el territorio comprendido entre Marinovka y el Don sólo existian tenues elementos de seguridad alemanes. La ruta en dirección a Stalingrado estaba prácticamente expedita para las fuerzas de tanques y motorizadas rusas, como también lo estaba el camino para el puente del Don en Pestkovatka.
De los mandos y centros superiores llevaba 36 horas sin recibir órdenes ni noticias, cuando bastarían pocas horas más para que me viese en la situación siguiente:
a) O bien mantenerme en los frentes de poniente y norte y dejar que el ejército se viese acometido y arrollado por la retaguardia de un momento a otro, cumpliendo así al pie de la letra la orden de resistir que se me había dado.
b) Tomar la única decisión en tal situación posible, de volverme con todos mis recursos contra el enemigo que se disponía a apuñalar al ejército por la espalda. Ni que decir tiene que, adoptada esta decisión, no cabría pensar ya en sostener los frentes este y norte y que sólo restaría entonces la solución de tentar una ruptura hacia el sudoeste.
En el supuesto b) actuaría como la situación demanda, pero incurriría al mismo tiempo en desobediencia, y esto ya por segunda vez.

3º En tan crítica situación dirigí un radiograma al Führer con el ruego de que me concediese libertad de acción para adoptar tan extrema resolución cuando otro recurso no quedase. Lo que con ello perseguía era precaverme contra el riesgo de dar acaso demasiado tarde la única orden posible en la situación supuesta.
De que no iba a darla sino en caso extremo no puedo, desgraciadamente, ofrecer garantías; y así hube de limitarme a pedir confianza en mí.
Pero mi radiograma quedó sin respuesta alguna directa.
En cambio, hoy recibo los dos radiogramas adjuntos del Alto Mando del Ejército*, que todavía me coartan más. A propósito de ellos debo manifestar que tanto yo como mis comandantes estamos enteramente resueltos a resistir hasta el último extremo.
Pero, teniendo en cuenta la responsabilidad que ante el Führer contraje y que todavía se extiende a 300 000 hombres, me parece comprensible que haya solicitado autorización para actuar de acuerdo con la situación si ésta llega a ser extrema. Y la evolución puede plantearme la suma gravedad supuesta mañana mismo o acaso dentro de unas horas.


La resistencia rusa en Stalingrado sería en extremo tenaz (www.pegatiros.com)

III. La situación del día va señalada en el plano (no se incluye)
Aun cuando conseguí mandar algunas fuerzas al frente sudoeste, la situación sigue siendo allí muy tirante todavía. El frente sur (IV Cuerpo de Ejército) se ha afianzado un poco y rechazado fuertes ataques de infantería y tanques durante los últimos días, aunque con importantes bajas propias y elevado consumo de municiones.
El frente de Stalingrado tiene que defenderse día a día de una tremenda presión enemiga. En el frente norte radican las dificultades en el ángulo nordeste (94ª División de Infantería) y en el ala occidental (76ª División de Infantería). A mi modo de ver, sin embargo, en el frente norte todavía faltan los ataques más duros toda vez que el enemigo cuenta allí con ferrocarril y carreteras para llevar a él los refuerzos que estime encesarios. Por mi parte, me encargaré en estos días con preferencia de llevar fuerzas de occidente al frente norte.
El abastecimiento aéreo que desde hace tres días nos llega, sólo representa una fracción de las necesidades mínimas, de 600 toneladas, equivalentes a 300 junkers por día.
Dentro de pocos días nos hallaremos de lleno en una grave crisis de aprovisionamiento.
Creo, sin embargo, que todavía podrá sostenerse el ejército por algún tiempo. Lo que ya se hace dificil predecir es si el ejército por momentos más débil y la carencia de alojamientos y de madera de construcción y combustión nos permitirán sostenernos por mucho más tiempo en torno a Stalingrado, incluso en el caso de que se consiga abrir un corredor hasta mí.
Como es de suponer que a diario habré de verme acosado a preguntas harto comprensibles sebre nuestras perspectivas, mucho agradecería que se me facilitasen con alguna más largueza datos e informes para poder, basado en ellos, levantar un poco el ánimo de mis hombres.

En su mando, señor Mariscal, me permito yo ver la mejor garantía de que ha de hacerse todo lo posible para salvar al Sexto Ejército.
Mis mandos todos y mis valientes soldados tampoco habrán de ahorrarse esfuerzo alguno para justificar su confianza.
Soy, Herr Mariscal, su más subordinado,
Firmado: Paulus

* Inencontrables en la actualidad

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Secreto del Mando
Muy Importante,
Sólo por mano de oficial.
Al jefe del Estado Mayor General de Alto Mando del Ejército, Sección de Operaciones 9.12.1942

Juicio de la situación

1º Situación enemiga. En los últimos 10 días ha conseguido el enemigo aumentar sus efectivos que combaten al Grupo de Ejércitos. No sólo ha traído las reservas que anunciábamos en el juicio de situación del 28 de noviembre, sino además otras no esperadas. En conjunto, hemos comprobado frente al Grupo de Ejercitos la presencia de:
86 divisiones de fusileros
17 brigadas de fusileros
54 brigadas de tanques
14 brigadas motorizadas
11 divisiones de caballería
O sea un total de 182 grandes unidades. Existen, además, 13 regimientos independientes de tanques, algunos batallones blindados y varias brigadas de piezas antitanques.

Puntualizando, tenemos:
a)La zona fortificada de Stalingrado se encuentra cercada en el frente del Volga por el 62º Ejercito, con 8 divisiones de fusileros, 3 brigadas de fusileros, y 1 brigada de tanques en el mismo frente, y 2 brigadas de fusileros, 2 de tanques y 2 motorizadas en reserva.
Por el frente norte la cercan el 66º y 24º Ejércitos, con un total de 17 divisiones de fusileros y una brigada motorizada en el mismo frente, y 4 brigadas de fusileros y 4 de tanques de reserva.
Por el frente de poniente la cercan el 65º y el 21º Ejércitos, con un total de 10 divisiones de fusileros, 7 brigadas de tanques ,2 motorizadas, 5 regimientos de tanques y 1 brigada antitanque en el frente y 4 brigadas de tanques a retaguardia.
Por el lado sur atacan el 57º y 64º Ejércitos, con 7 divisiones de fusileros, 6 brigadas de fusileros, 6 de tanques, 6 motorizadas y 2 regimientos de tanques en primera línea, manteniendo al parecer en reserva 2 divisiones y 2 brigadas de fusileros, 5 brigadas de tanques, 1 motorizada y 5 regimientos de tanques.
El enemigo ha atacado en los ultimos diez días alternativamente por los frentes norte, oeste y sur, cargando sobretodo en el occidental y dejando relativamente menos castigado el sur.

b) Cubren el ataque a Stalingrado por el sudoeste (al oeste del Don) -en el frente del Chir- el Quinto Ejército de tanques, con 12 divisiones de fusileros, 5 divisiones de caballería, 2 de caballería motorizada, 4 brigadas de tanques, 1 regimiento de tanques y 2 brigadas motorizadas en el mismo frente, y 2 divisiones de fusileros, 2 brigadas de tanques y 1 motorizada en reserva. Prolongan estas fuerzas inmediatamente por el norte tres divisiones más de fusileros situadas frente al cuerpo y al ala izquierda del grupo Hollidt.
La cobertura hacia el sur al este del Don la tiene el 51º Ejército, con 4 div. de fusileros, 4 de caballería,1 brigada de tanques y 1 motorizada en el frente, y con 1 brigada de tanques y 1 de fusileros en reserva. Todavía se presume y esta pendiente de comprobación la concentración de mayores reservas de este frente.

c)Los reconocimientos de los últimos días arrojan lo siguiente:
llegada de tropas transportadas al este de Stalingrado y movimientos de fuerzas a través del Don delante del frente este del Grupo Hollidt hacia el Sur. Al paso que el frente de cobertura al este del Don se ha mantenido en actitud más bien pasiva, por no haber terminado al parecer la concentración de fuerzas motorizadas rezagadas todavía, ha atacado el enemigo con fuertes contingentes a través del Chir en la cabeza de puente de este río y a occidente de la estación. Ataque que seguramnete habrá de ser ampliado al oeste, como parecen pronunciar los movimientos al norte y sur frente al Grupo Hollidt.

d)Es indudable que en los combates precedentes lleva perdida el enemigo una parte considerable de sus tanques; pero lo cierto es que estas bajas vienen siendo hasta ahora ampliamente cubiertas con las nuevas unidades regimentales, etc.,aportadas con fuerzas blindadas. La combatividad de su infantería sigue siendo escasa, ciertamente; pero la intensidad de la intervención artillera va en aumento, sobretodo en el frente occidental de Stalingrado.

2ºNuestra situación

a) Sexto Ejército: Hasta el presente ha ido rechazando este ejército todos los ataques del enemigo, aunque a costa de bajas muy crecidas. De su potencia actual informo en comunicación aparte. Las existencias de municiones en sus clases más importantes figuran a continuación en porcentaje de su rpimitiva dotación (una de las primitivas dotaciones cubría las necesidades de tres días de lucha efectiva), tomando como fecha de balance la de 5.12.42:
50 mm.kw.k.L./60 (cañón en vehículo)=59%
75 mm.kw.k.40 (cañón en vehículo)=39.4%
Morteros de 80 mm.=30.8%
Artillería ligera de infantería= 28%
Artillería pesada de infantería= 25%
Morteros de 15mm.=25%
Obuses ligeros= 34%
Cañones de 100 mm.=21.6%
Obuses pesados= 36%
Las provisiones llegarán todavía, si reducimos la ración de pan a unos 200 gramos,
hasta el 14.14 la de pan,
hasta el 20.12 la comida de mediodía y
hasta el 19.12 la de la noche.
A causa de la situación atmosférica, el abastecimiento aéreo sólo el 7 de diciembre llegó a las 300 toneladas, a pesar de la magnífica actuación de la Luftwaffe; y aun para eso perdió aquel día dos aparatos abatidos y nueve desaparecidos de un total de 188. Los demás días los suministros aportados oscilaron entre 25 toneladas (el 27 nov.) y 150 (el 8 dic.), cuando las necesidades mínimas eran de 400 toneladas diarias.

b)Cuarto Ejército Panzer. A consecuencia de los problemas con los que se han encontrado los elementos rodados de la 23ª División panzer, la concentración del LVII Cuerpo y su incorporación con los relevos a durado hasta el 10 de diciembre, en lugar de hasta el 3 como estaba calculado.
Para restablecer la situación en el frente del Chir hubo que echar mano del XLVIII Cuerpo Panzer (336ª División de infantería, 11ª División panzer y 7ª División de campaña de la Luftwaffe). La lucha no ha terminado aun.

c) Unidades rumanas. El cuarto Ejército rumano se mantiene por ahora firme inmediatamente al norte de la 16ª División de infantería (motorizada). Hay que contar, sin embargo, con que en caso de un ataque más serio desde el norte no resistiría, sobretodo si tenemos en cuenta con la orden que el mariscal Antonescu le ha dado de que no se deje aislar.
En el Tercer Ejército rumano, excepción hecha del intacto I Cuerpo de Ejército, encuadrado con el Grupo Hollidt, la efectividad de los restos de las divisiones rumanas situados en vanguardia no pasa de uno a dos batallones. Artillería no existe ya en cantidad apreciable, y la reorganización de unidades a retaguardia tampoco ha dado resultado alguno todavía por carencia de armas. Es un hecho innegable, por otra parte, el que los mandos rumanos no actúan con la energía que fuera de desear. Califican la derrota de "impuesta por fuerza mayor", achacandola así al mando alemán. Además, todo el frente del Tercer Ejército Rumano está siendo mantenido por unidades de fortuna, permisionarios, etc. Careciendo como carecen de artillería y piezas antitanques, no cabe hacerse la ilusión de que tal frente pudiera aguantar por mucho tiempo un ataque serio del enemigo, sobretodo si este lo efectuase con fuerzas blindadas. Estaas agrupaciones formadas de retazos, sin una sólida cohesión interna, deberían ser relevadas antes de poco tiempo por unidades de verdaderos combatientes, no sólo porque ni su composición ni combatividad consienten una larga etapa de lucha, sino también porque en cuanto se trate de tropas con especiales servicios en la retaguardia, no pueden estar ausentes de ellos durante mucho tiempo sin que los servicios de aprovisionamiento acaben resintiéndose.

Continuará...

Saludos

miércoles, 16 de febrero de 2011

Tribalismo y propaganda

Os traigo estas interesantísimas letras. No tienen desperdicio. Hablan sobre la condición humana, y sobre lo maleables que podemos llegar a ser, con dos ejemplos concretos: uno de la Gran Guerra y otro sobre el Pacífico en la SGM. La conexión con el anterior tema que posteé (el de la masacre de Amritsar) es visible.
Pues bien:

TRIBALISMO

La hostilidad tribal puede desarrollarse rápidamente. Sólo un mes después del estallido de la Primera Guerra Mundial, Robert Bridges, el poeta oficial, escribía a The Times:

Desde su comienzo, el significado de esta guerra ha cambiado considerablemente en un aspecto, y espero que nuestro pueblo advierta que es primordialmente una guerra santa. Es, sin duda, una guerra entre Cristo y el Diablo [...] Nunca hubo en el mundo nada que valiera más la pena exterminar y las naciones civilizadas tienen la sencilla obligación de unirse para devolverlo a sus fronteras y alló exterminarlo.


Los acontecimientos que se sucedieron a partir de 1914 nos han dejado cierta inquietud respecto de la palabra "exterminio". ¿Abogaba el poeta oficial tan sólo por el exterminio de una abstracción, la agresión alemana? ¿O instaba a exterminar a los soldados que formaban el ejército alemán? La confusión moral contribuyó al mantenimiento del apoyo público mientras los ejércitos rivales, presos en la trampa, se mataban recíprocamente.
La misma perturbadora observación encontramos en otra propaganda de la PGM. Con ocasión de una campaña para encerrar a los alemanes que había en Gran Bretaña, se tituló "Limpieza a fondo" a una caricatura que representaba a Gran Bretaña como un ama de casa con una escoba barriendo montones de pequeñas figuras marcadas como "alemanes". Una señal de carretera indicaba: "A los campos de concentración" Mientras barría, la señora Gran Bretaña decía: "Había que hacerlo, de modo que antes o después tenía que ocuparme de esto para liberarnos de microbios peligrosos".
Dentro de la misma campaña, dijo Horatio Bottomley: "Hago un llamamiento a una vendetta, una vendetta contra todo alemán que haya en Gran Bretaña, "naturalizado" o no... No se puede "naturalizar" un aborto contra natura, una monstruosidad infernal. Pero sí se la puede exterminar". Instó a que se obligara a los alemanes naturalizados a usar un distintivo y a que no se les permitiera salir después de la puesta de sol. Había que excluir de las escuelas a sus hijos. Ya demás apoyaba este tratamiento a los alemanes con fantasías que alentaban a desposeerlos de toda dignidad protectora. Después de la guerra, "si por casualidad descubre usted en un restaurante que el camarero que le sirve es alemán, arrójele la sopa a su asquerosa cara; si descubre que está sentado junto a un oficinista alemán, vuélquele el tintero sobre su asquerosa cabeza".

A pesar de la histeria, hay personas que mantienen viva la dignidad humana. En New College, Oxford, se exhibieron bajo el encabezamiento "Por la Patria" las listas de sus miembros muertos en la guerra. Tres de los soldados alemanes que murieron en 1914 habían estado en el College. En 1915, un visitante norteamericano escribió al Morning Post para expresar su disgusto ante el hecho de que en la lista figuraran los tres alemanes. Warden Spooner respondió que "los alemanes no habían cometido ningún acto ignominioso al luchar por su país" y que uno de ellos había muerto "mientras transportaba a un camarada herido". Spooner sugirió que "mantener un espíritu de odio contra los que han pasado a otro mundo no nos hace mejores patriotas ni mejores hombres" (Más tarde, el tutor de Filosofía H.W.B.Joseph convenció al College de que erigiera un monumento en memoria "de los hombres de este College que, llegados de tierra extraña, se incorporaron a la herencia de este lugar, y que, tras su regreso, lucharon por sus respectivos países en la Guerra (1914-1918)". Pero estas excepciones en el ambiente de tribalismo eran muy raras.

La Segunda Guerra Mundial distó mucho de ser un mero conflicto tribal, pero, sobre todo en la Guerra del Pacífico, las actitudes en el frente interno fueron enormemente tribales y a veces incluso racistas.
Del lado japonés, había quienes sostenían la creencia en su superioridad racial. Un año antes de la guerra, el político Nakajima Chikuhei dijo que en el mundo había razas superiores y razas inferiores u que la raza superior tenía el deber sagrado de iluminar a las inferiores (parece un discurso plenamente europeo. Puesto que los japoneses eran descendientes racialmente puros de los dioses, eran también "la única raza superior del mundo".
Cuando llegó la guerra, llegaron también los estereotipos racistas de los norteamericanos y de los británicos. Un novelista japonés dijo que "estaba ansioso por golpear hasta hacer pomada a esos norteamericanos bestias e insensibles". Una publicación describía al "bestial" enemigo como demonios, diablos, malvados, monstruos y como "salvajes peludos y de nariz retorcida". Otro instaba a la exterminación: "¡Golpead y matad a estos animales que han perdido su naturaleza humana! Esa es la gran misión que el Cielo ha encomendado a la raza yamato por la paz eterna del mundo!" Otra revista, refiriéndose a los norteamericanos, decía que "cuantos más sea los que se mande al infierno, más limpio estará el mundo".

El racismo no era sólo japonés. En Estados Unidos, a los japoneses los llamaban "vientres amarillos", "bastardos amarillos" o "monos amarillos". El almirante Halsey, de la Armada norteamericana, dijo que estaba impaciente por ir a comer más "carne de mono". En Gran Bretaña, Sir Alexander Cadogan, Secretario Permanente del Foreign Office, dejó escrito en su diario que los japoneses eran "monitos bestiales". EL general australiano Sir Thomas Blamey dijo del soldado japonés que es "una bestia subhumana" y "cruce de ser humano y de simio".
Había formas aun peores de deshumanización. Sir Thomas Blamey dijo lo siguiente: "tenemos que exterminar a esa peste". El periodista Earnie Pyle dijo a su vez: "aquí me he dado cuenta enseguida de que a los japoneses se les despreciaba como a algo subhumano y repulsivo, más o menos lo que algunas personas sienten respecto de las cucarachas o los ratones". Describió a unos prisioneros japoneses: "Luchaban, reían y charlaban como seres humanos normales. Y sin embargo me daban repugnancia y después de verlos tenía el deseo de darme un baño mental". Las pegatinas de los coches mostraban ratas con rostros de japoneses. The Nation oponía la muerte viril del soldado norteamericano típico a la manera en que morían los soldados japoneses, como ratas arrinconadas. Los lanzallamas que se usaban para atacar las posiciones japonesas se anunciaban en el New York Times con la imagen de un ataque y la leyenda : "Limpieza de un nido de ratas".

La lealtad tribal que la guerra evoca puede convertirse en odio tribal. El racismo antijaponés en países aliados condujo a actitudes que en otros momentos habrían sorprendido. El comandante de un submarino norteamericano fue condecorado por una acción en la que hundió un buque japonés y en la que pasó más de una hora masacrando a los supervivientes. Un informe de la revista Time sobre otra masacre de japoneses que habían sobrevivido en botes salvavidas dio lugar a una carta de crítica moral, que se publicó. Muchas de las respuestas a esa carta afirmaban que las atrocidades japonesas justificaban la masacre. Un lector replicó que era la "matanza de inútiles serpientes de cascabel". Otro había "gozado extraordinariamente" al leer la información acerca de la matanza. Un tercero dijo que "una buena costumbre norteamericana que me gustaría ver es la de tener una piel de japonés clavada en las puertas de todas las 'letrinas' de Estados Unidos".

El racismo influyó en las actitudes relativas a la política. El almirante Halsey exigió la "eliminación prácticamente total de los japoneses como raza". El presidente de la Comisión de Personal de Guerra sugirió "el exterminio de las japoneses en su totalidad". Las encuestas sugerían que más del diez por ciento de los norteamericanos apoyaban la "aniquilación" o la "exterminación" de los japoneses como pueblo. Una encuesta de diciembre de 1945 mostraba que más de la quinta parte de los norteamericanos lamentaba que no se hubieran usado muchas bombas atómicas más antes de que Japón tuviera oportunidad de rendirse.

El racismo mutuo de la Guerra del Pacífico fue un caso extremo. Pero en la mayoría de las guerras es importante el tribalismo del frente interno. La propaganda oficial, que alimenta a la gente que a menudo está demasiado dispuesta a creer, distorsiona su juicio y debilita su capacidad de crítica. Como descubrieron Erich Maria Remarque y Robert Graves, la visión que se tiene de la guerra puede tener poca relación con su realidad. En Alemania, el frente interno era "un mundo extraño" (se refiere a palabras de Remarque), y en Inglaterra "hablaba una lengua extranjera" (ídem con R.Graves). La versión oficial de los acontecimientos crea la solidaridad tribal y la disposición mental a practicarla. En el frente interno el tribalismo y la creencia se combinan para sostener la trampa de la guerra.
--
Extracto del libro de Jonathan Glover "Humanidad e inhumanidad. Una historia moral del siglo XX" Madrid, Cátedra, 2001 (en el capítulo 20. El frente Interno).

El tema fue posteado en el foro 1y2gm (ver aquí) donde ha generado una interesante discusión.

Saludos

viernes, 8 de octubre de 2010

Las tres conferencias: Teherán, Yalta, Potsdam (III)

POTSDAM

La última de las tres Conferencias tuvo lugar entre el 17 de julio y el 2 de agosto de 1945. Contiene ésta elementos para ser considerada una Conferencia de Paz, al menos si buscamos parangón con la de Versalles.
Postdam se celebra cuando ya ha terminado la guerra en Europa -y a Europa se refieren los protocolos- y en ella se ratifica la victoria. En contra, hay que hacer notar el espíritu revanchista que anima a los reunidos ,que se advierte, incluso, en el lugar elegido para la reunión: el palacio de Sans-Souci, en los arrabales de Berlín, levantado por orden de Federico el Grande y en el que Hitler había proclamado la Constitución del III Reich en 1933.
Se deben tener en cuenta tres importantes pilares que en cierta forma determinaron lo que sería la última Conferencia de la guerra:

-Las ausencias
Aunque entre Yalta y Potsdam apenas distan cinco meses, los participantes eran distintos -excepto en el caso ruso- y ésto era importante dado lo acusado del personalismo político en la época.
Roosevelt había fallecido el 12 de abril, sin poder ver culminadas sus dos grandes ambiciones: el final de la guerra y la creación de las Naciones Unidas. Le sustituyó, tal y como prevé la Constitución estadounidense, el vicepresidente Harry Solomon Truman, ex camisero de Mossouri, aupado a los más altos cargos políticos gracias a las actividades del gángster Prendergast en el nada limpio Tammany Hall.
Truman estaba dotado de cierto olfato político, y los norteamericanos le tienen calificado como uno de los grandes presidentes. Quizá estimulado por la opinión pública estadounidense, el nuevo estadista estimaba que Roosevelt había actuado con blandura y que la mejor manera de tratar a los soviéticos era con mano firme. Así, su primera entrevista con Molotov no fue un modelo de diplomacia, hasta el punto que el ministro de Exteriores soviético le dijo: 
-Nadie me ha hablado así en toda mi vida
Y Truman le contestó rápidamente:
-Cumplan los acuerdos y nadie le hablará así.

Por otro lado, el miedo de Winston Churchill a las elecciones, ironizado por Stalin, resultó profético. Olvidados de la grandeza del premier en los momentos decisivos de la guerra, los electores le dieron la espalda y otorgaron el triunfo a los laboristas. El nuevo primer ministro, Clement Attlee, cuyo desconocimiento de política exterior era comparable al de Truman, sustituyó a Churchill en plena Conferencia, con las consecuencias previsibles de tan precipitada decisión.

-La realidad bipolar:
Los indicios ya apuntados en Teherán y Yalta, afloraron en Potsdam. Los últimos compases de la guerra habían estado marcados por la potencia material de USA y la avalancha del Ejército Rojo desde el este. Churchill, dado el más humilde papel de los británicos en los últimos coletazos de la guerra europea, tuvo que actuar en Postdam con prudencia: el Reino Unido de Gran Bretaña ya se había descolgado. Estados Unidos y la URSS, auténticos vencedores de la SGM, quedaban enfrentados con las siguientes posiciones previas:

· Estados Unidos pretendía:
- La consolidación de un Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de los Tres Grandes para arbitrar las soluciones presentes y futuras.
- La liquidación de la política alemana del III Reich, detonante de la SGM.
- La liquidación de la vieja política italiana y el estudio de sus nuevas estructuras.
- La ejecución inmediata de los acuerdos de Yalta en referencia a los territorios liberados de la ocupación nazi.

· Cuanto a la postura de la URSS:
- Estudio de los territorios que habían de someterse a la tutela soviética.
- Absorción de los países satélites.
- Intervención, por la fuerza, para liquidar regímenes contrarios a su visión de la política (consideración muy especial al caso de España).
- Estudio de la zona internacional de Tánger, para terminar con los beneficios de la internacionalización.
- Estudio de los mandatos de Siria y Líbano.
- Polonia y sus fronteras, a expensas del territorio alemán.
- Reparto de la Marina, de guerra y mercante, de los alemanes.
- Estudio de las reparaciones a pagar por Alemania.

Comparando los dos planes, se observa que la alternativa era clara: o choque frontal o, con suerte, un perfecto diálogo de sordos.
Anexiones de la URSS en Europa (click para agrandar)

-Las segundas intenciones:
Ni USA ni URSS manifestaban en los planteamientos todo su juego, y las intenciones ocultas eran más importantes que las manifestadas. Stalin pretendía olvidar los acuerdos de conferencias anteriores y poner en práctica desde ya una política de fuerza y hechos consumados.
El caso de Truman era más complejo, pues a su llegada a la Casa Blanca había sido informado del proyecto de la bomba atómica (tal era el secreto que ni siquiera él, como vicepresidente, tenía idea alguna del hecho).
El mismo día que se iniciaron las tareas de Potsdam recibió Truman el siguiente mensaje cifrado: El niño ha nacido de manera satisfactoria. El presindente tenía en su poder una baza que jugar con los criterios de dureza con que había decidido tratar a los soviéticos.
Stalin jamás dijo públicamente que no estaba dispuesto a cumplir los compromisos. Sencillamente, no los cumplía. No quiere ésto decir que los norteamericanos no estuvieran al tanto. Truman fue advertido de la situación por su secretario de Estado, Edward Stettinius, y por el embajador en Moscú, Averell Harriman. En cuanto Truman supo la noticia de la nueva bomba, se la confió a Churchill, y ambos estuvieron de acuerdo en que debían informar al  georgiano. Truman relata en sus Memorias que el día 24 -una semana después de estar reunidos-, ...señalé de pasada a Stalin que poseíamos una nueva arma cuya potencia de destrucción era excepcional, pero el jefe de Estado soviético no pareció interesarse demasiado por la noticia. Se contentó con decir que estaba dichoso por saberlo y que esperaba que haríamos buen uso de ella contra los japoneses.
Por supuesto Stalin se había interesado por la noticia, pero no lo demostró. No en balde Eden ha dejado escrito en sus Memorias que el mariscal de la URSS era el hombre perfecto para una negociación. Y, naturalmente, de inmediato dio órdenes para que se intensificase el proceso de espionaje que ya estaba en marcha desde tiempo atrás.

Resumen del Acuerdo de Potsdam

Sus más importantes apartados son:

Respecto a Alemania. Los aliados renuncian al principio de desmembramiento de Yalta. Pero le restan el 24% de su territorio en favor de Polonia, que adquiere la zona situada al este de la linea Oder-Niesse, y de la URSS, que se anexiona Königsber y el norde de Prusia Oriental.
Se establece el Consejo de control aliado con sede en Berlín, que asume la autoridad de los Cuatro -USA, URSS, Reino Unido y Francia- y se encarga del desarme definitivo de los alemanes. Otras competencias del Consejo (anexo incluído sobre este punto) son:
-Desnazificación; se crea un Tribunal militar internacional para juzgar a los principales criminales de guerra y alentar los procesos entablados contra seis millones de antiguos miembros del partido nacionalsocialista.
-Democratización de la nueva Alemania en lo que afecta al sistema judicial, escolar, etc.
-Supresión del exceso de concentración de poder económico: carteles, konzerns, etc.
-Limitación de la producción, especialmente industrial.
-El restablecimiento de la autonomía local, lo que significa la recreación de los länder.
-La garantía de las libertades en función de las necesidades de la seguridad militar.
-La ocupación de los bienes alemanes en el extranjero.
-El desmontaje de fábricas, evaluándolas en el concepto de reparaciones. Se calculaban éstas, de acuerdo con el critero de Stalin en Yalta, en 20 000 millones de dólares, repartidos así: 50% para URSS; 14% para Reino Unido; 12.5% para USA; 10 % para Francia y el resto, sin especificar.

Con respecto a Austria, los aliados eximen a ésta de reparaciones, pero queda sometida a la autoridad de una comisión aliada con sede en Viena.

Cambios en Europa y división de Berlín (click para agrandar)

Las tropas británicas y soviéticas, que ocupan Irán desde 1941, deben evacuarlo de inmediato. Pero Stalin, que quería establecer una República Soviética en el Azerbaiján, no evacuó el territorio hasta 1946.
Cuanto a los importantes estrechos del Bósforo y los Dardanelos, deben celebrarse negociaciones turco-soviéticas sobre la revisión de la Convención de Montreux (1936), ya citada, en favor de la URSS.
En Marruecos, las tropas deben evacuar Tánger, incorporada desde 1940 al Marruecos español, y la zona volverá a tener su estatuto internacional con la participación de representantes norteamericanos y soviéticos.
No era ésta la única mención que se hacía a España. A propósito de la recién creada ONU, se decía que los tres Grandes no apoyarán la candidatura del presente Gobierno español. Este gobierno, establecido con el apoyo de potencias del Eje, no posee -vistos sus orígenes, naturaleza, su pasado y estrecha vinculación con los países agresores- las calificaciones requeridas para justificar esta admisión. Pero diez años después España, que no había cambiado de Gobierno, ingresaba en las Naciones Unidas.

Quizá sorprenda no encontrar en los documentos de Postdam una referencia al Japón. Stalin prometió en Yalta que la URSS declararía la guerra a los tres meses de acabada la guerra europea. Alemania firmó su rendición en Compiegne el 7 de mayo de 1945 y su rendición incondicional al díoa siguiente. Los rusos declararon la guerra a Japón el 8 de agosto, exactamente tres meses después. Y la suerte favoreció a la URSS. 
Estados Unidos lanzó su primera bomba sobre Hiroshima el 6 de agosto, la segunda en Nagasaki el día 9. El acta de rendición del Imperio del sol naciente lleva fecha del 14 de agosto del 45, y fue firmada por los Altos Mandos militares japoneses y Mac Arthur a bordo del Missouri (un impensado homenaje a Truman, que nació en el Estado con el mismo nombre), el 2 de septiembre.
Los soviéticos no tuvieron que hacer esfuerzo alguno en su guerra contra Oriente, de facto. Pero de derecho, habían participado en la victoria y podían reclamar -como hicieron- todas las ventajas que habían solicitado en Yalta como cindiciones.

Nuevas fronteras de Polonia (click para agrandar)

Los resultados de Potsdam fueron criticados en USA por, entre otros, Summer Welles, una de las voces más autorizadas del Departamento de Estado. Éste afirmaría: Es una temerosa retirada de la posición que Roosevelt había asumido con firmeza en Teherán y Yalta en favor de la creación de Gobiernos representativos y libremente elegidos en Europa, considerados como salvaguardia esencial de la paz futura.
Esta era la palabra presuntamente olvidada: paz. No hubo una conferencia de la paz -como Churchill pensaba en el 42- y sí tres remedos de negociación que prepararon el camino para que los aliados de la Segunda Guerra Mundial se convirtieran, poco a poco, en rivales de el nuevo período de la Guerra Fría.

Movimientos de población tras la SGM (click para alargar)


*ANEXO: La ocupación de Alemania*
[...] 3. Los objetivos de la ocupación de Alemania que el Consejo de Control no deberá perder de vista, son:

I. El desarme completo y la desmilitarización completa de Alemania, y la eliminación o el control de todas las industrias alemanas que pudiesen servir para la producción de guerra. Con estos fines:
a) Todas las fuerzas terrestres, navales y aéreas alemanas, las SS, SA, SD, así como la Gestapo, con todas sus organizaciones, sus estados mayores y sus instituciones, comprendido el Estado Mayor General, el cuerpo de oficiales, el cuerpo de reserva, las escuelas militares,las asociaciones de antiguos combatientes y todas las demás organizaciones militares o paramilitares, así como todos los clubes o asociaciones que contribuyan a mantener viva la tradición militar de Alemania, serán completa y definitivamente suprimidos, de manera que se impida para siempre la resurrección o la reorganización del militarismo alemán y del nazismo.
b) Todas las armas, municiones y todo el material de guerra, así como todos los medios especialmente destinados a su producción, serán puestos a disposición de los Aliados o destruídos. La conservación o la producción de aparatos aeronáuticos, municiones y material de guerra de todo tipo serán prohibidos.

II. Inculcar al pueblo alemán la convicción de que ha sufrido una derrota militar total y que no puede escapar a la responsabilidad de las desgracias que se han ocasionado, dado que sus métodos implacables de guerra y la resistencia fanática de los nazis han destruído la economía alemana y han hecho inevitable el caos y el sufrimiento.
III. La supresión del partido nacional-socialista y de las organizaciones afiliadas o que están bajo su control, la disolución de todas las instituciones nazis, la seguridad de que no revivirán bajo forma alguna y la oposición a toda actividad o propaganda nazi o militarista.
IV. La preparación de la eventual reconstrucción de la vida política alemana sobre una base democrática y la eventual cooperación pacífica de Alemania en la vida internacional.

4. Todas las leyes nazis que constituían la base del régimen hitleriano o que establecían discriminaciones fundamentándose en motivos de raza, de creencia o de opinión pública, serán derogadas. No se tolerará ninguna discriminación de este orden, legal, administrativa o de cualquier otro tipo.
5. Los criminales de guerra y los individuos que han participado en los planes o en la ejecución de las empresas nazis, tendentes o conducentes a atrocidades o a crímenes de guerra, serán detenidos y sometidos a juicios. Los jefes nazis, los adherentes influyentes del partido y los altos dignatarios de las organizaciones y de las instituciones nazis, así como todas laspersonas peligrosas para la ocupación aliada o para los objetivos que propone, serán detenidas o internadas.
6. Todos los miembros del partido nazi que han participado en su actividad no sólo por su adhesión nominal y todas las demás personas hostiles a los proyectos aliados serán excluídos de las funciones públicas o semipúblicas y de todas las situaciones que impliquen responsabilidades en las empresas privadas importantes. Estos individuos serán reemplazados por personas que, en razón de sus cualidades políticas y morales, sean juzgadas capaces de ayudar al desarrollo de verdaderas instituciones democráticas en Alemania.
7. La educación alemana será controlada de forma que elimine completamente las doctrinas nazis y militaristas y que permita el feliz desarrollo de las ideas democráticas.
8. El sistema judicial será reorganizado de conformidad con los principios de la democracia, de la legalidad de derechos para todos los ciudadanos, sin distinción de raza, nacionalidad o religión.
Conferencia de Postdam, 1945

Fuentes:

·Hemos seguido principalmente el excelente artículo del periodista Pablo J. de Irazazábal "Las tres conferencias de la paz" para el número 19 de Siglo XX Historia Universal titulado 'La paz virtual. Planes para después de una guerra'. Historia 16. Octubre 1984. Prácticamente se trata de una selección y resumen con algunos aportes de nuestra mano; pero el grueso del trabajo, así como de las opiniones que sobre las distintas personalidades en el texto se transmite, son de Irazazábal.
·Hemos acudido también al segundo volumen de las Memorias de Churchill (la versión reducida de dos volúmenes) sobre el período de la Segunda Guerra Mundial, titulado 'El triunfo y la tragedia'.
·Por último, uno de los mapas y el documento anexo vienen del manual "Contemporánea. La historia desde 1776", de Miguel Artola y Manuel Pérez Ledesma, Alianza Editorial. 2005.
·El resto de mapas se incluyen en el mismo número de Historia 16. Las imágenes son extraídas de Internet, e incluyen el link bajo las mismas y/o se puede averiguar haciendo click encima.

Fin del trabajo.

Saludos

miércoles, 6 de octubre de 2010

Las tres conferencias: Teherán, Yalta, Potsdam (II)

YALTA

No hubo en Yalta (la localidad de Crimea elegida para la reunión) un reparto del mundo en sentido estricto. Pero sin duda fue la Conferencia una demostración del arte de disponer de los demás (André Fontaine) y, en este sentido, sí que es justo hablar de reparto.

A diferencia de en Teherán, ahora sí que se podía decir que la guerra estaba ganada (otra cosa es lo que se tardase y el precio de la victoria). Los Aliados habían desembarcado en Normandía ya, y tras la ofensiva de las Ardenas el Heer alemán tan sólo podía resistir. Así, la preparación de la posguerra era una realidad, y cada uno de los Tres Grandes la deseaba a su modo.
Stalin parecía conformarse con las posiciones concretas de su Ejército en Europa del Este. Roosevelt -universalista y amante del Derecho internacional cual Wilson de la PGM- fomentaba la reunión de Bretton Woods (New Hampshire) para fortalecer el dólar o la de Dumbarton Oaks (en plena capital, Washington) para fijar las líneas maestras de lo que sería la ONU. Churchill, que no estaba en la misma condición que sus homólogos, viajaba a Francia, Italia, Grecia o Moscú. Sin éste último viaje y la entrevista que el premier mantuvo con su homólogo ruso, el 9 de octubre del 44, no se pueden entender muchas de las cosas que ocurrieron en Yalta. Así lo cuenta Winston Churchill en sus Memorias:
Únicamente se hallaban presentes Stalin, Molotov, Eden y yo, además de los intérpretes, que eran el mayor Birse y Pavlov. El momento era favorable para negociar y por tanto yo dije:
"Hablemos de nuestra situación en los Balcanes. Vuestros Ejércitos se encuentran en Rumanía y Bulgaria, donde nosotros tenemos intereses, misiones y agentes. Dejémonos de ofertas y contraofertas como si estuviéramos chalaneando. Por lo que a Gran Bretaña y a Rusia se refiere, ¿qué diríais si tuvieseis una mayoría del 90 % en Rumanía y nosotros un porcentaje análogo en Grecia, participando, en cambio, en pie de perfecta igualdad en Yugoslavia?"
Mientras los intérpretes procedían a la traducción, apunté lo que sigue en media cuartilla:
-Rumanía: Rusia, 90%. Los demás aliados, 10%.
-Grecia: Gran Bretaña (de acuerdo con USA), 90%. Rusia, 10%.
-Yugoslavia: 50-50 %
-Hungría: 50-50%
-Bulgaria: Rusia, 75%. Los demás aliados,25%
Pasé la hoja por encima de la mesa a Stalin, quien, entretanto, había escuchado la traducción. Se produjo un breve silencio. Después tomó un lápiz azul y con él escribió un grueso visto bueno en la hoja, antes de devolverla. Así, en menos que canta un gallo, se aprovó la dvisión de fuerzas. Siguió un largo silencio. La hoja con la rúbrica de Stalin estaba allí, en el centro de la mesa. Finalmente, yo dije:
"¿No nos considerarán unos cínicos por haber decidido cuestiones de consecuencias tan graves para millones de hombres de una manera tan improvisada? Quememos esta hoja".
"No, guárdela usted", dijo Stalin".
Y así lo hice.

Esa media cuartilla no aparecería en Yalta, pero sin duda tuvo más importancia que todas las deliberaciones de los siete días de Conferencia.

Churchill seguía confiando en su diplomacia personal, reflejo de la que Reino Unido había mantenido durante el último siglo. Unas semanas antes de la Conferencia, en una visita al general De Gaulle,le confió:
El momento de las dificultades les llegará a los rusos cuando tengan que digerir lo que han tragado. Es posible que entonces resucite San Nicolás a los pobres nños que el ogro ha metido en el saladero. Mientras tento, yo estoy presente en todos los negocios, no permito nada a nadie y voy sacando lo que puedo.
Stalin, empero, sin declaración alguna, dejó claro que las tragaderas soviéticas digerían cuanto cayera en ellas y que la afirmación de Churchill -...no permito a nadie- apenas podía referirse a Grecia, pues en los demás puntos se imponía la contundencia soviética y, muy particularmente, en Polonia, donde puede decirse que consiguió la muerte de todos los polacos que resistían. (ver más)

***

Las tribulaciones de Churchill se harían patentes desde que comenzaron las negociaciones para concretar los detalles de la Conferencia. Fue Stalin quien fijó fecha y lugar, y para ambos esgrimió la excusa de las operaciones bélicas que ocupaban al Ejército soviético y que hacían precisa su proximidad al escenario de guerra. Eligiendo Crimea contentó a medias a Roosevelt que había pedido un lugar del Mediterráneo para poder encontrarse después con algunas personalidades europeas. La opinión de Churchill era contraria al lugar elegido: Si nos hubiéramos pasado diez años buscando no habríamos podido encontrar en todo el mundo un sitio peor que Yalta. Es solamente bueno para pillar el tifus, y piojos mortíferos medran por todas partes. Pero el informe del embajador usamericano en Moscú, Averell Harriman, fue bueno y Roosevelt prefirió la opinión de su embajador a la del premier de Albión.
Los norteamericanos fueron hospedados con relativo confort. Pero los ingleses se alojaron en el palacio Voronsotv, a diez km de Livadia, sin más comodidades que una cama grande para Churchill. El resto de la delegación se albergó de mala manera, con un cuarto de baño por cada veinte personas.
Stalin se hospedó en la villa de Koreiz, a veinte km de la residencia de Roosevelt.

Durante una semana se mantendrían los trabajos a distintas escalas: plenos, almuerzos de los Tres, encuentros informales, reunión de los ministros de Exteriores, etc.
Como en Teherán, Stalin y Churchill volvieron a chocar. Mientras Roosevelt se deshacía en alabanzas a la hospitalidad del mariscal soviético, el premier no desaprovechaba oportunidad para poner de manifiesto las diferencias de mentalidad y comportamiento entre la URSS y los pueblos libres de Europa Occidental.
Cuando, por ejemplo, Churchill manifestó su reserva ante la posibilidad de no resultar reelegido en las elecciones que el Reino Unido tenía convocadas para verano, Stalin, con desenfadada ironía, bromeó: -¿Teme usted esas elecciones?
A lo que enojado contestó Churchill:
-¡Y estoy orgulloso de temerlas! ¡Estoy orgulloso del derecho del pueblo británico a cambiar de Gobierno cuando le parezca oportuno!

Los acuerdos alcanzados

Una parte poco conocida es la que tiene que ver con Japón y la situación en Oriente Próximo. Así, en los tres meses siguientes a la capitulación alemana, la URSS se comprometía a entrar en guerra con la potencia asiática en estas condiciones:
a) Se mantendría el status de Mongolia Exterior
b) Se restablecerían los derechos de la URSS, violados por la perfidia de Japón en 1904. Estos derechos aludían a:
La devolución a la URSS de la parte meridional de las Sajalin e islas vecinas. Internacionalización del puerto de Darién, garantía de las prioridades de la URSS y establecimiento de Porth Arthur como base naval de la Unión Soviética. Explotación en común del ferrocarril del sur de Manchuria, respetando las prioridades de la URSS y la soberanía china sobre Manchuria.
c) Se devolverían a la URSS las islas Kuriles.


Sesión de la Conferencia (http://www.calconnect.com)

En esencia, lo que se fijó en Crimea fue:

Alemania
Se dividiría en cuatro zonas de ocupación a cargo de EE.UU, URSS, Reino Unido y Francia, administradas por una Comisión Interaliada de Control, establecida en Berlín (que sería dividio en cuatro sectores análogos).
Se adoptaba el principio de desmembramiento del Reich, creándose un comité para estos efectos presidido por Anthony Eden, secretario del Foreign Office.
Se fijaba la cuantía de las reparaciones a cargo de Alemania -calculada por Stalin-, en veinte mil millones de dólares, pagaderos en diez años. La mitad sería para la URSS, por sus mayores pérdidas y sacrificios.

Polonia
Se fijaba la frontera soviético-polaca de acuerdo con la línea Curzon*. Polonia cedia a la URSS la Bielorrusia Occidental y la Galitzia Oriental a cambio de que la frontera germano-polaca se desplazara hasta la línea fijada por los ríos Oder y Neisse. Se advertía, sin embargo, que las fronteras definitivas sólo serán fijadas en el Tratado de Paz con Alemania (que, como sabemos ya, nunca llegó).
El segundo punto referente a Polonia fue sin duda una clara derrota para los occidentales, y muy especialmente para Sir Churchill. Se trataba de un reajuste en el Gobierno provisional de Lublín, con la entrada de representantes de la resistencia interior y del Gobierno en el exilio.
No debe olvidarse que Polonia había sido para los británicos el leitmotiv de su entrada en la guerra y, que una vez en marcha la guerra, el llamado Gobierno Provisional de Lublín no era más que una marioneta impuesta por Moscú, levantada para oponer una razón legal al Gobierno en el exilio de Londres, presidido por Mikolajczyk.
El reajuste pensado en Yalta, así como la organización de unas elecciones libres con escrutinio severo -también acordadas en Crimea- fueron el vehículo apto para que el Kremlin instalase el aparato comunista que edifició la Polonia de los tiempos sucesivos.

Yugoslavia
Se formaría el gobierno de unión nacional Tito-Subasic. Aquí las tentativas de Stalin, no muy distantes a las pensadas para Polonia, terminaron de manera distinta por la decidida postura de Tito.

Organización de Naciones Unidas
En líneas generales Stalin permitió que el armazón de la futura organización internacional fuera parecido al que Roosevelt pensaba desde el 42 y que había sido dibujado en Dumbarton Oaks, pero el mariscal ruso consiguió oponer los obstáculos pertinentes para que la no-nata organización tuviese defectos esenciales. Por ejemplo, la presencia de Rusia, Ucrania y Bielorrusia en la Asamblea General, como tres miembros distintos (cuando estaba claro quién daba las directrices a estos países).
Más grave fue la cuestión propuesta y aceptada del veto para los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Era como admitir una -previsible- parálisis para la Organización y el tiempo lo confirmaría, demasiadas veces y hasta hoy.

Estatuto de los estrechos
La URSS consiguió la revisión de la Convención de Montreux, de 1936. Los soviéticos no dependerían del control de los turcos en esta vital y estratégica zona.

Los pueblos liberados
Se hizo la siguiente declaración:
El primer ministro de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el primer ministro del Reino Unido y el presidente de los Estados Unidos [...] la restauración de los derechos soberanos y de autogobierno en aquellos pueblos que hayan sido despojados de ellos mediante la fuerza por las naciones agresoras.
[...] los tres gobiernos ayudarán conjuntamente a los pueblos de cualquier Estado europeo liberado o de los antiguos Estados satélites en Europa, en donde, a su juicio, las condiciones lo exigan:
a) a establecer las condiciones para una paz interior;
b) a tomar medidas de emergencia para el alivio de los pueblos necesitados;
c) a crear autoridades gubernamentales interinas, ampliamente representativas de todos los elementos democráticos de la población, que se comprometan por medio de elecciones libres y lo más pronto posible a la formación de gobiernos que respondan a la voluntad del pueblo;
d) a facilitar donde fuera preciso la celebración de tales elecciones.
[...] reafirmamos [...] nuestra determinación de edificar, en cooperación con las otras naciones amantes de la paz, un mundo en el que impere el derecho, dedicado a la paz, seguridad, libertad y, en general al bienestar del género humano.

Ésto sonaba muy bien sobre el papel, pero cada uno de los estadistas firmantes tenían su propia interpretación.
Según parece Franklin Roosevelt se sentía decepcionado por los criterios colonialistas de Churchill y por la postura de Stalin, poco repetuoso con las maneras democráticas. Olvidaba -aquí está genial Irazabal (ver fuentes)- que los norteamericanos habían ayudado al almirante Darlan a tomar el poder en Argel y que apoyaban el régimen de Chiang Kai-Chek, logrando la promesa de Stalin de que no apoyaría a los comunistas de Mao.
Churchill se oponía a las aspiraciones independentistas de las colonias, pero atacaba a Stalin por ayudar a los comunistas polacos y rumanos para que se hicieran con el poder en sus países.
Stalin declaraba que, ante todo, el máximo deber era liquidar a los alemanes, pues siempre buscarían la revancha, y pretendía actuar libremente en las esferas de influencia reconocidas por Churchill (recuérdese el episodio de la media cuartilla de más arriba). Pero al mismo tiempo impedía al Partido Comunista francés intentar la toma de poder, obligaba a los griegos a rendir las armas, aconsejaba a Tito que pactase con el rey y sugería otro tanto a Mao en sus relaciones con Chiang.

Para que no faltase una última nota de paralelismo con Teherán, Roosevelt se marchó de Crimea convencido de que había demostrado su autoridad moral entre los Grandes, aduciendo como argumento que siempre había aparecido sentado en el centro en las fotografías oficiales de la reunión.


Roosevelt en el centro, también en Yalta (http://www.historiasdeleste.com)

Por desgracia, el presindente norteamericano abandonó Yalta con un agravamiento en su poliomelitis, que le atenazaba desde años atrás, y en idénticas condiciones viajaba el hombre que había preparado la conferencia, el consejero personal de Roosevelt, Harry Hopkins. Ninguno de los dos viviría lo suficiente como para saber si el tiempo invertido en Yalta había servido de algo.
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*Línea de demarcación, trazada sobre el río Bug, que lord Curzon, secretario entonces del Foreign Office, propuso al Consejo Supremo después de la PGM, como frontera oriental de Polonia. El Consejo la aceptó el 6 de diciembre de 1919. Las tropas polacas deberían retirarse hasta la línea Curzon después de firmarse el armisticio en la guerra polaco-soviética. Se establecía de acuerdo con el criterio de las nacionalidades. Se estableció, luego, por un tratado bilateral entre URSS y Polonia: el de Riga, 1921.


Continúa ... 

Saludos

martes, 5 de octubre de 2010

Las tres conferencias: Teherán, Yalta, Potsdam (I)

Os acerco esta vez un tema de gran trascendencia política, diplomática y geoestratégica, además de causante de tragedias humanas dificilmente calculables y que no trataremos aquí.
Así que, en varias entregas, hablaré de estas tres conferencias que los...¿tres? Grandes mantuvieron.
Las fuentes aparecerán al final, cómo no. Allá vamos...
(desde http://www.1y2gm.com/historia-general-f20/las-tres-conferencias-teheran-yalta-postdam-t3024.htm#25846)
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Sir Winston Churchill escribía, en 1942, a propósito de ciertas pretensiones soviéticas: No se puede establecer un trazado de fronteras antes de la conferencia de paz... Sé que el presidente Roosevelt es tan categórico como yo en lo que se refiere a este tema.
Hablar de conferencia de paz significaba establer cierto paralelismo entre la Segunda y la Primera Guerra Mundial y creer que, cuando llegase el triunfo aliado -del que no dudaban- habría algo similar a la Conferencia de Versalles. Churchill olvidaba las críticas a Versalles y a la Sociedad de Naciones, como la que sobre la segunda aseveraba: La excesiva democracia de la SDN ha sumido a ésta en una falta de efectividad que ha sido el principio de su fin.. De hecho, el Tratado de Paz con Alemania nunca se firmó.
La Gran Conferencia de la Paz, el rito que debiera haber puesto fin a la guerra, fue sustituida por una serie de conferencias parciales, fijadas y celebradas sin tener aparentemente en cuenta el desarrollo de las operaciones bélicas. No estarían en estas conferencias los representantes de todos los países que combatían en el bando presumiblemente vencedor, sino solamente los que se autodenominaban -sin dejar por ello de serlo- Grandes.
Churchill tuvo la primera prueba de que se estaba jugando a una política de hechos consumados en Teherán (capital iraní), durante la reunión que mantuvieron el presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt, el soviético Iosif Stalin y el propio premier británico. Se trataba en resumen de dialogar sobre el modo de conseguir la victoria más rápidamente.

TEHERÁN

El lugar elegido para esta conferencia no parecía ni con mucho el más adecuado. Teherán había sido cuartel general del espionaje alemán y no se tenía la seguridad de que éste hubiera sido completamente exterminado. Vyacheslav Molotov afirmó, incluso, que se había descubierto una conjura para asesinar a uno de los Tres Grandes durante su permanencia en la capital persa (ver más aquí). Stalin no obstante se mostró inflexible. No quería alejarse mucho de Moscú y había fijado como límite para la reunión cualquier punto desde el cual pudiese volver en veinticuatro horas a la capital soviética.
Otro asunto era la parálisis de Roosevelt, cuando la embajada soviética y la estadounidense estaban muy distantes entre sí. La británica y la soviética en cambio estaban cercanas. Stalin propuso y consiguió que el presidente de los USA fuese su huésped. Se consumaba así el acercamiento entre los representantes de la URSS y Estados Unidos y el distanciamiento de ambos respecto a Winston Churchill, quien no era tan ciego como para no darse cuenta de lo que ésto significaba. Así, escribió Raymond Cartier: Los Tres Grandes eran iguales sólo de cara al protocolo... Churchill, que no era querido, fue tratado como una entidad secundaria... Incluso sufrió un desplante por parte de Roosevelt cuando invitó a éste a cenas "a dos". Roosevelt le respondió que no quería dar a Stalin la impresión de que ingleses y americanos estaban de acuerdo contra él. Pero luego, todos los días, el presidente y Stalin tenían conversaciones de las que era excluído Churchill. Sobre todo cuando se hospedaban juntos.

No hubo en Teherán una metodología de trabajo. Sería ésto característico en las reuniones de los Grandes, pero nunca de manera tan clara como aquí. El presidente norteamericano se jactaba de que aquello fuese un comadreo político y perscindió por completo del consejo de los setenta y siete asesores que le acompañaban. Stalin no hizo comentario alguno sobre la evidente desorganización. Él mismo la provocaba, convencido de que le era más interesante sondear a sus aliados que comprometerse con ellos. La simplicidad de algunos momentos nos impresionaría hoy conociendo las consecuencias de todo ello, como cuando Churchill manejaba tres cerillas para explicar al dictador soviético la configuración de la frontera polaca de posguerra.


Los Tres Grandes en Teherán (http://www.historyplace.com)

Mas era Alemania, por encima de todo, la que había convocado a la negociación a los tres grandes. Introducida la materia, se manifestó la única unanimidad de la Conferencia: el exterminio de los alemanes.
Aunque Anthony Eden, desde su posición de segundo en la delegación británica, quiso hacer un distingo -sería ridículo identificar la pandilla de Hitler con el pueblo alemán, con el Estado alemán. La historia demuestra que los Hitler vienen y pasan, mientras que el pueblo, el Estado alemán, permanece-, su voz no fue escuchada.
Si acaso, Churchill y Roosevelt parecían admitir grados de culpabilidad. El premier creía que Prusia debía ser tratada con mucha más dureza. El norteamericano propuso el plan de la división de Alemania, según este esquema:
Cinco regiones autónomas: Prusia; Hannover y el noroeste; Sajonia y la región de Leipzig; Hesse-Darmstadt, Hesse-Kassel y la zona sur del Rin, y Bavierra y Baden-Würtenberg. Dos territorios bajo tutela de las Naciones Unidas: Kiel, su canal y Hamburgo, y el Sarre y el Ruhr. (esta división tenía consideraciones de orden industrial)
Stalin zanjó la cuestión: los alemanes son todos iguales. A lo que se adhirió sin muchas consideraciones Roosevelt, añadiendo que, tarde o temprano, volverían a unirse.

La unidad a la que nos hemos referido en el exterminio (entiéndase no como un exterminio físico de la población, sino como un finiquitar el Estado alemán, acabar con la posibilidad de un resurgimiento germano) llevó al dictador soviétivo a un exceso verbal que molestó a Churchill y se liquidó con un chiste de dudosa gracia -permítaseme incluir la anécdota.
Stalin, en uno de los numerosos brindis con vodka, levantó su copa por el fusilamiento de 50 000 oficiales alemanes. Churchill califico aquello de indignidad. Y Roosevelt intentó salir del paso diciendo: ¡Bueno! ¡Brindemos sólo por la muerte de 49 500!.
También -no hay que olvidar- se suscitó el tema de la Operación Overlord.

En el comunicado oficial de la Conferencia de Teherán se decía:
La Conferencia:
1. Ha acordado que los guerrilleros de Yugoslavia deben ser apoyados con suministros y equipo en la mayor extensión posible, así como con operaciones de comandos
.
2. Ha acordado que, desde el punto de vista militar, es deseable que Turquía entre en la guerra al lado de los aliados antes de fin de año (sobre este punto siempre incidiría Churchill, finalmente sin éxito).
3. Ha tomado nota de la afirmación del mariscal Stalin de que si Turquía entra en guerra con Alemanya y, como consecuencia, Bulgaria declarase la guerra a Turquía o la atacara, los soviets inmediatamente declararían la guerra a Bulgaria. La Conferencia ha tomado, asimismo, nota de que este hecho debería ser explícitamente declarado en las inminentes negociaciones para hacer entrar a Turquía en la guerra.
4. Ha tomado nota de que la Operación Overlord sería desencadenada durante el mes de mayo de 1944 conjuntamente con una operación contra el sur de Francia. Esta última operación serà emprendida con el máximo potencial que permita la disponibilidad de lanchas de desembarco
(¡cuánto tocará Churchill también el tema de las lanchas en sus Memorias!). La Conferencia ha tomado, asimismo,nota de la afirmación del mariscal Stalin de que las fuerzas soviéticas desencadenarían una ofensiva aproximadamente en el mismo momento,con el fin de impedir que las fuerzas alemanas puedan trasladarse del frente oriental al occidental.
5. Ha acordado que los Estados Mayores militares de las tres potencias se mantengan en estrecho contacto en lo sucesivo, con miras a las inminentes operaciones en Europa. Se ha acordado particularmente que los Estados Mayores interesados concierten un plan de cobertura destinado a desconcertar y engañar al enemigo por lo que respecta a las expresadas operaciones.

En un anexo separado se hacía constar el agradecimiento de los reunidos al país que les había hospedado. Se esbozaba un plan de ayuda a los iraníes en el doble plano económico y militar, por si los alemanes decidiesen tomar represalias por haber albergado a los Tres Grandes.

Roosevelt abandonó Teherán convencido de haber conquistado por siempre al líder georgiano. Creía a pies juntillas en el último de los brindis de Stalin: Ahora es seguro que nuestros pueblos actuarán juntos y amigablemente, no sólo en la hora actual, sino también después de la guerra.

La segunda conferencia de los Tres Grandes se celebró en febrero de 1945, en la península de Crimea, del mar Negro, territorio de la URSS.

Continúa...

Saludos