"La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero quizá sea
igualmente vano esforzarse por comprender el pasado, si no se sabe nada del presente" M. Bloch
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viernes, 30 de noviembre de 2012

Vistazo a Arthur Schopenhauer

Echemos un vistazo a Arthur Schopenhauer, "el filósofo pesimista", a través de unas pocas líneas y de un breve aunque esclarecedor documental.
Para Schopenhauer (Danzig/Gdansk, 1788 - Frankfurt del Main, 1860) somos un permanente querer que nunca tiene suficiente, y es por ello que vivimos en un continuo sufrimiento. La realidad es por esto profundamente absurda, la peor posible, pues se rige por la voluntad. 
Lo que la voluntad quiere es desear permanentemente, y nos domina puesto que nosotros mismos somos un conjunto de impulsos y reacciones, seres "deseantes" o de voluntad, nunca satisfechos.
Quedará aún más claro con un sencillo esquema:


Lo único que nos puede librar de este círculo vicioso es la razón, ya que nos permite ver a la voluntad tal y como es, y así rechazar el participar en su terrible juego.

Os dejo el documental. No dura mucho (alrededor de 30 minutos), pero para empezar no está nada mal. Lo siguiente será acudir a documentales más concretos (sobre el amor, sobre la muerte... en el pensamiento de Schopenhauer) y a los mismos libros del autor ("El mundo como voluntad y representación" parece ser su obra principal).



Saludos

miércoles, 8 de agosto de 2012

Camus rebelado


Terminado de leer el excelente libro de Albert Camus 'The Rebel' (L'Homme révolté, 1951) en una edición británica, paso a comentar de qué trata el libro y a traer, como acostumbro, algún fragmento de entre los que me llamaron especialmente la atención. A continuación podréis decidir si, personalmente, os interesa su lectura.

No es una novela, sino un ensayo; sobre filosofía política, diría yo. Camus se pregunta sobre qué dio origen a los totalitarismos del siglo XX. Se remonta en su explicación a la Revolución francesa y Saint-Just, a autores como Sade o Dostoyevsky, al romanticismo, a los terroristas rusos de finales del XIX y principios del XX, a la "muerte" de Dios y al nihilismo, a Nietzsche y su influencia, al pensamiento de Hegel y al de Marx y su interpretación posterior, a cómo el socialismo promete un paraíso, en un futuro indeterminado, que llega a justificar los medios más perversos. Se habla de Hitler y se habla de Stalin. Se habla del paralelismo que presentan los sistemas capitalista y socialista en el mundo bipolar de la Guerra Fría, y del peligro nuclear que pende sobre toda la humanidad. De cómo, finalmente, la revolución acaba por apartarse de las aspiraciones de la rebelión que fue su origen, traicionándola. El mismo Camus deja claro el objeto de la obra: "Uno puede pensar que el período que en unos cincuenta años exilia, esclaviza o mata a setenta millones de seres humanos puede únicamente, y con razón, ser condenado. Creemos que es menester, además, comprenderlo".

Hecha la pequeña presentación del contenido, paso a transcribir el fragmento prometido. Este libro es de los que se presta a ser continuamente subrayado y/o anotado (maltratado, diría más de uno), dada la cantidad de frases y pensamientos geniales o muy destacables en que abunda. El "recorte" que os traigo se encuentra en mi edición en la página 248 y posteriores, ya casi hacia el final del libro. Decía al principio que se trata de una edición británica: efectívamente, me hice con el ensayo en una preciosa librería de viejo de Glasgow. Mi inglés no es el mejor, la traducción es un poco libre (prefiero emplear un castellano atractivo antes que realizar una sustitución literal y ajustada del verbo inglés; que a su vez es traducción del original francés, en cualquier caso), pero mantendré el "espíritu" de cada frase, sin cambiar en ningún caso la idea que Camus quiso transmitir. 
En fin, sin más preámbulo, habla el filósofo:

"...ya es hora de decir, provisionalmente, que la más extrema forma de libertad, la libertad para matar, no es compatible con los motivos de la rebelión. La rebelión no es en ningún caso una demanda de libertad absoluta. Al contrario, la rebelión pone a la libertad absoluta en tela de juicio. El objeto de su ataque es justamente el poder ilimitado que autoriza al superior [entiéndase en la oposición amo/esclavo, propietario/obrero, etc] a violar la frontera prohibida. Lejos de demandar una independencia general, el rebelde desea el reconocimiento de que la libertad encuentra sus límites allá donde topa con el ser humano (...). El rebelde demanda indudablemente un cierto grado de libertad para sí mismo; pero en ningún caso demanda el derecho de destruir la existencia y libertad de otros. Él no humilla a nadie. La libertad que reclama, la reclama para todos; la libertad que rechaza, a todos se la niega. No se trata únicamente del esclavo contra el amo, sino también del hombre contra el mundo de esclavos y amos. (...) El poder ilimitado no es la ley única. Es en el nombre de otro valor que el rebelde afirma la imposibilidad de libertad absoluta, mientras clama para sí mismo la libertad relativa necesaria para que dicha imposibilidad sea reconocida. Toda libertad humana, en sus mismas raíces, es pues relativa. (...)

Es posible entonces afirmar que la rebelión, cuando desemboca en destrucción, es ilógica. Clamando por la unidad de la condición humana, es una fuerza de vida y no de muerte. Su más profunda lógica no es de destrucción: es una lógica de creación. (...) La pasión nihilista, sumada a la falsedad e injusticia, destruye, en su furia, estas demandas antiguas, privando a la rebelión de sus más convincentes razones. Mata, en la profunda convicción de que este mundo está dedicado a la muerte. Consecuencia de la rebelión es, al contrario, el rechazo a legitimar el asesinato ya que la rebelión es, a priori, una protesta contra la muerte. 
Pero si el hombre fuera capaz de introducir, enteramente por su mano, unidad en el mundo; si pudiera establecer un reino, por él mismo, de sinceridad, inocencia, y justicia: sería el mismo Dios. Si pudiera hacerse, ciertamente, ya no habrían más razones para la rebelión. Si la rebelión existe es porque la falsedad, la injusticia y la violencia forman parte de las condiciones en que el rebelde vive. No puede, por esta razón, decidir absolutamente no matar o mentir sin renunciar a su rebelión -aceptando entonces, de una vez y para siempre, la maldad y el asesinato que le rodean. Pero tampoco puede aceptar matar y mentir, desde el momento en que el razonamiento inverso que justificaría el asesinato y la violencia también destruiría la razón de su insurrección. Es por esto que el rebelde no puede nunca encontrar la paz. Conoce lo que está bien y, a pesar suyo, hace el mal. (...) En cualquier caso, si no siempre es capaz de no matar -ya sea directa o indirectamente-, siempre puede poner su convicción y pasión en trabajar por disminuir las ocasiones de asesinato a su alrededor. (...) Si finalmente se ve forzado a matar, él mismo aceptará la muerte. Fiel a sus orígenes, el rebelde demuestra mediante el sacrificio que la libertad real no es libertad para asesinar sino libertad para enfrentar la propia muerte. Al mismo tiempo, alcanza el honor en términos metafísicos. Es entonces cuando Kalyayev sube al cadalso, desde donde visiblemente muestra a todos sus camaradas el límite exacto en el cual el honor del hombre empieza y acaba".

No está mal... En este fragmento, Camus muestra su visión ideal de lo que debería ser el rebelde y su rebelión, muy lejos de aquello en lo que históricamente la rebelión ha terminado transformándose, demasiado a menudo: un "movimiento" en el que unas élites revolucionarias se perpetúan y matan en mor de un paraíso prometido, cínicamente, sin por supuesto aceptar esos límites a su propia libertad, ni la muerte propia a cambio de la ajena. La rebelión deja de existir, deja de ser; ya no es sino voluntad de poder e imperio.

Acabo con algunas frases más, que pueden encontrarse en el libro:

"Un fin que requiera medios injustos no es un fin justo". Atribuída a Karl Marx. Al menos en el momento de escribir estas líneas comulgó con el pensamiento de Camus.
"Si nos decidimos a rebelarnos, debe ser porque hemos aceptado que la sociedad humana tiene algun valor positivo. (...) La rebelión no puede existir sin una extraña forma de amor". Palabras de Herbert Read, en la introducción previa a la obra. Precioso.
Y estas de Camus:
"La política no puede ser religión. De lo contrario, no es sino Inquisición".
"El arte y la rebelión sólo morirán con la muerte del último hombre en la tierra".
"La generosidad real respecto al futuro radica en dárselo todo al presente". Podríamos conectar esta sentencia con la anterior frase de Marx y situarla contra aquellos que, prometiendo el futuro paraíso terrenal, consienten -o promueven- el sufrimiento de las generaciones presentes.

En fin, un libro muy interesante. Por mi parte, me lanzo de cabeza a leer otras obras de Camus. Como pensador y escritor promete no dejar indiferente.

desde http://malditovivant.files.wordpress.com



Saludos

domingo, 6 de mayo de 2012

Escuchando a Galeano

Comparto un vídeo, un descubrimiento más de cuantos se dan surcando los mares de Internet. Se trata de una entrevista a Eduardo Galeano en el programa catalán Singulars (Singulares). Tan sólo la introducción está en lengua catalana, el resto de la entrevista transcurre en castellano. Si tuvieseis problemas para comprenderla, no obstante, no tendré problema en traducirla para vosotros.


En el programa, Galeano habla sobre la política, los mercados financieros, los movimientos de protesta (la entrevista se realizó hace aproximadamente un año, cuando el movimiento indignado era una novedad), la utopía... incluso sobre fútbol. Se tocan diversos temas, pero siempre desde el estilo inconfundible del escritor uruguayo, que aúna la crítica más profunda con un tono casi poético, de manera que tras ser escuchado -o leído- siempre nos deja como un eco a modo de lección o recordatorio moral.

Galeano cuenta con varias obras muy conocidas, como Las venas abiertas de América Latina (1971), El libro de los abrazos (1989), o Patas arriba: la escuela del mundo al revés (2008), el único que he tenido el placer de leer, por el momento.
Por lo que decía de su estilo, y para que os hagáis una idea del contenido del último de los títulos que os he dado, transcribo algunas frases:
-"Se sataniza al drogadicto y, sobre todo, al drogadicto pobre, como se sataniza al pobre que roba, para absolver a la sociedad que los genera".
-"Los países que más armas venden al mundo son los mismos países que tienen a su cargo la paz mundial".
-"José Hernández, el poeta, había comparado a la ley con el cuchillo, que jamás ofende a quien lo maneja".
-"Hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad".
-"La economía mundial es la más eficiente expresión del crimen organizado".
-"El robo chico es delito contra la propiedad. El robo grande es derecho de los propietarios".
-"Como en todos los países pobres, más poder que el voto tiene el veto: el voto democrático propone y la dictadura financiera dispone".
-"El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica su crimen, y así lo recomienda".

En el mismo vídeo adjunto encontraréis otras tantas "frases galeanas". Yo, personalmente, me quedo con esta: "Yo no creo que valga la pena vivir para ganar. Creo que vale la pena vivir para hacer lo que la conciencia te dicte que debes hacer, y no lo que te conviene... Y esto vale para todo".  ¡Cómo sería nuestro mundo si sus habitantes se la aplicasen!


Saludos

jueves, 1 de marzo de 2012

Einstein, sobre la buena educación

Palabras del archiconocido científico Albert Einstein. Profesores presentes y futuros, presten atención.

EDUCACIÓN Y PENSAMIENTO INDEPENDIENTE

Del New York Times, 5 de octubre de 1952

No basta con enseñar a un hombre una especialidad. Aunque esto pueda convertirle en una especie de máquina útil, no tendrá una personalidad armoniosamente desarrollada. Es esencial que el estudiante adquiera una comprensión de los valores y una profunda afinidad hacia ellos. Debe adquirir un vigoroso sentimiento de lo bello y de lo moralmente bueno. De otro modo, con la especialización de sus conocimientos más parecerá un perro bien adiestrado que una persona armoniosamente desarrollada. Debe aprender a comprender las motivaciones de los seres humanos, sus ilusiones y sus sufrimientos, para lograr una relación adecuada con su prójimo y con la comunidad.
Estas cosas preciosas se transmiten a las generaciones más jóvenes mediante el contacto personal con los que enseñan, no (o al menos no básicamente) a través de libros de texto. Es esto lo que constituye y conserva básicamente la cultura. Es en esto en lo que pienso cuando recomiendo "el arte y las letras" como disciplinas importantes y no sólo el árido y estéril conocimiento especializado en los campos de la historia y de la filosofía.
La insistencia exagerada en el sistema competitivo y la especialización prematura en base a la utilidad inmediata matan el espíritu en que se basa toda vida cultural, incluido el conocimiento especializado.
Es también vital para una educación fecunda que se desarrolle en el joven una capacidad de pensamiento crítico independiente, desarrollo que corre graves riesgos si se lo sobrecarga con muchas y variadas disciplinas. Este exceso conduce inevitablemente a la superficialidad. La enseñanza debería ser de tal naturaleza que lo que se ofreciese se recibiera como un don valioso y no como un penoso deber.
http://yobeauty.files.wordpress.com


Y aquí un fragmento que me ha llamado especialmente la atención, de un discurso pronunciado en Albany, New York State, en la celebración del tricentenario del inicio de la enseñanza superior en Estados Unidos, el 15 de octubre de 1936. Publicado en Out of My Later Years (Nueva York. Philosophical Library, 1950):

(...) hemos de prevenirnos contra quienes predican a los jóvenes el éxito, en el sentido habitual, como objetivo de la vida. Pues el hombre que triunfa es el que recibe mucho de sus semejantes, normalmente muchísimo más de lo que corresponde al servicio que les presta. El valor de un hombre debería juzgarse en función de lo que da y no de lo que es capaz de recibir.


 Fuente de los textos:
El libro "Albert Einstein. Mis ideas y opiniones". Colección Los libros que cambiaron el mundo. Prisa Innova S.L., Madrid (2009)

Saludos

jueves, 12 de enero de 2012

"El poder de los sin poder", por Václav Havel

Ayer mismo terminé de leer este libro del que fue dramaturgo, disidente durante el control comunista, último presidente de Checoslovaquia y primero de la República Checa: Václav Havel, recientemente fallecido.
    No esperéis las memorias de un perseguido. Se trata de un ensayo sobre la manera en su opinión ideal de oponerse a lo que él llamaba postotalitarismo (el régimen construido en la mentira colectiva, cuya coartada es un elaborado ordenamiento jurídico, con un aparato represivo temible y temido), mediante la vida en la verdad, actuando desde el contexto prepolítico de la sociedad (la vida y la existencia de cada uno, y de los que le rodean). Es un tanto filosófico, sin duda.

   El libro empieza con el ejemplo de un frutero que cuelga en los cristales de su negocio, junto a los precios del producto, un gran cartel con el eslogan "¡Proletarios de todo el mundo, uníos!". ¿Por qué lo hace? ¿Para demostrar un sentimiento propio? ¿Porque realmente cree en lo que dice el eslogan y en el efecto que pueda tener, desde una frutería cualquiera de la Praga de los años setenta? Más bien lo hace porque así lo tiene que hacer, porque así lo ha hecho siempre, porque así lo hacen todos y para ahorrarse problemas. Dice Havel:
La ideología -como coartada-puente entre el sistema y el hombre- llena el abismo entre los planes del sistema y los planes de la vida [de cada individuo]; da a entender que las pretensiones del sistema derivan de las necesidades de la vida: es una especie de mundo de la "apariencia" que se expande como realidad. 
   Nos dice que el eslógan que las autoridades entregan al frutero junto a sus frutas y verduras es un signo y transmite un mensaje preciso aunque secreto, que diría como sigue: "yo, tendero de verduras XY, estoy aquí y sé lo que tengo que hacer; mi comportamiento es el esperado, soy de fiar y no se me puede reprochar nada; obedezco y, por lo tanto, tengo derecho a una vida tranquila". Un mensaje que se dirige a "la cúpula", a los superiores de los tenderos de verduras, y a los posibles delatores. Aunque no sin riesgos, aquel que practicase la vida en la verdad sería aquel que no cumpliera con este mundo de la apariencia que es la ideología que mana desde el sistema, en su vida diaria, en sus relaciones... Aquel músico que compusiese letras de canciones que escapasen a la ortodoxia del régimen, aquel profesor que enseñase a sus alumnos según su propia conciencia, aquel que ante un juicio exigiese el cumplimiento de cada punto de la legalidad del sistema (muy elaborada, pues éste se justifica a través de un complejo ordenamiento jurídico) a rajatabla, o el frutero que no colgase el eslogan del cartel sin reflexionar ante lo que esa acción significa. 
 
Václav Havel (http://www.biografiasyvidas.com)
Pues bien, el libro desarrolla todo este argumento, esta crítica al sistema de las "democracias populares"; y la que es su forma favorita para minar, con constancia y sin sobresaltos ni violencias, la mentira del sistema.
  Havel escribió este ensayo en 1978, al poco de firmar junto a otros la Carta 77 (varias veces mencionada en el libro), en protesta por la detención de los miembros del grupo underground "Plastic People of the Universe"; bastante antes de surgir Foro Cívico o las "revoluciones de terciopelo".
 Si los libros con un fondo filosófico no son de vuestro agrado, no os lo recomiendo; pero si no os importa (o aun os gusta), y buscáis un documento que refleje el ambiente post Primavera de Praga y pre "revoluciones de terciopelo", desde la pluma de uno de sus principales protagonistas, echarle un vistazo.

No puedo cerrar esta entrada sin hacer referencia a unas cuantas frases (hacia el final del libro, pp.119-120) que me han llamado la atención por su actualidad, como me ha pasado en entradas anteriores, pese a que las separen de nuestros días más de 30 años. 
  Tras mencionar a Ortega y Gasset y su "Rebelión de las masas" (otra obra muy recomendable, con ecos de actualidad pese a que fue escrita en la época final de Primo de Rivera), Havel nos deja reflexiones como estas:

El sistema postotalitario es sólo un aspecto -drástico y por eso más iluminador sobre su verdadero origen- de esta incapacidad general del hombre moderno para ser "dueño de la situación"; (...) la mentira, de la que es su espejo, es sólo una de las variantes de la mentira esencial del hombre moderno. La crisis planetaria de la condición humana afecta tanto al mundo occidental como al nuestro (...). Heidegger habla explícitamente de 'crisis de la democracia'. [...]
  No parece que las democracias parlamentarias tradicionales sean capaces de proponer el modo de hacer frente (...) a la autocinesis de la civilización tecnológica y de la sociedad industrial de consumo; también a ellas les arrastra su torbellino (...); sólo que el modo con que manipulan al individuo es infinitamente más sutil y refinado que el brutal del sistema postotalitario. Pero todo ese complejo estático de los partidos políticos de masas, esclerotizados, llenos de verborrea y cuya finalidad política acaba en ellos mismos, que dominan con su aparato de profesionales y vacían a los ciudadanos de cualquier responsabilidad concreta y personal; (...); todo el omnipresente 'diktat' del consumo, de la producción, de la publicidad, del comercio, de la cultura consumista (...), todo esto (...) difícilmente puede ser considerado como la vía futura que llevará al individuo a reencontrarse a sí mismo.

Havel buscaba -o esperaba- encontrar esa vía alternativa para su propio país, para cuando las "democracias populares"  hubiesen llegado a su fin, pero no creía que la alternativa mejor fuese nuestro sistema, como habéis visto arriba. "Considero el viraje de la atención política hacia el individuo concreto como algo sustancialmente más profundo que la simple vuelta a los mecanismos habituales de la democracia occidental o -si se quiere- burguesa". Aun así, fue presidente de una de estas democracias "al uso", se opuso a la secesión de Eslovaquia, promovió el ingreso en la OTAN de la República Checa y de los demás países del antiguo Pacto de Varsovia... Se conformó en resumen con los "mecanismos habituales" de las democracias, aunque tal vez no tuvo más remedio. No conozco suficientemente la historia checoslovaca ni la biografía de Havel como para emitir un juicio sobre todo esto. En cualquier caso su obra, su pensamiento y su actuación durante las "revoluciones de terciopelo" quedan ahí; ya forman parte de nuestra historia reciente.

Saludos

martes, 3 de enero de 2012

Sobre la sociedad programada...

Siento la escasez de entradas. Los exámenes y otras cosas me restan el tiempo y las ganas necesarias para llevar el blog decentemente actualizado. Esta vez comparto una serie de extractos de un artículo que me ha llamado la atención (y conste que cuenta ya con bastantes años):

... Desaparece el carácter absoluto de esa categoría llamada sujeto humano; y el hombre queda reducido a una realidad instrumental, a vivir y funcionar como sujeto-objeto de un conjunto de organizaciones que, más allá de su voluntad, deciden su existencia. (...)
... La previsión con que la sociedad actúa reduce muchas acostumbradas decisiones individuales: "Una sociedad que parece cada día más capaz de satisfacer las necesidades de los individuos por medio de la forma en que está organizada, priva a la independencia de pensamiento, a la autonomía y al derecho de oposición política  de su función crítica básica" (H. Marcuse*) (...)
... La conclusión de G. Friedmann en este sentido recapitula con precisión las excelencias de la técnica: "El hombre de las sociedades opulentas (...) es el hombre modelado por el medio técnico, condicionado por las culturas de masa de las que frecuentemente sólo recoge lo peor a falta de saber escoger lo mejor, el hombre replegado sobre su pequeño perseguimiento de bienestar, indiferente a los grandes problemas colectivos..., perdiendo contacto con la naturaleza, solicitado por todos los gadgets, (...)"
Herbert Marcuse (foleybear.com)
Esta sociedad opulenta, en expresión de Galbraith, crea y potencia un tipo de hombre, de grupo humano, cada vez más proclive y obligado a ingresar en el ciclo rígido de producción-consumo. Pierde el contacto con elementos y materiales; olvida o desconoce los ciclos y ritmos de la naturaleza; se instala en los nuevos modelos de obligado uso: confusión de lo eficaz con lo bueno y útil; culto a las innovaciones técnicas, a la eficacia, al fetichismo del crecimiento económico continuo. 
(...)
Ha sido, pues, la creciente burocratización la que ha logrado dominar la compleja realidad presente, hasta convertirla en un conjunto de medios, en un sistema, utilizable en función de los intereses de las dos fundamentales organizaciones de dominio: la empresa o sociedad económica, y el Estado o sociedad política.
(...)
...Las grandes decisiones se toman de espaldas a los ciudadanos; no por malicia o desidia, sino porque lo que interesa por encima de cualquier otro objetivo es la lógica de la productividad. (...) La política se convierte en una estrategia de desarrollo económico, hasta el mismo olvido del desarrollo político o social.
(...)
La sociedad es una máquina que los tecnócratas deben hacer funcionar a la perfección. (...) Para A. Touraine, la nueva sociedad se llamará "tecnocrática" si se hace referencia al poder que la domina; y se apellidará "programada" si se intenta definirla por la naturaleza de su modo de producción y de organización económica. (...)
¿Es la panacea, el remedio a todos los males; o se gesta y desarrolla una nueva forma de alienación global? (...) es justo reconocer que la crisis de los setenta se encargó de echar por tierra o de poner interrogantes al desarrollo indefinido, que ni fue total ni mucho menos universalmente compartido. (...)
La autonomía del Estado se debilita ante los centros de decisión económica. (...) 
...Se alteran las formas de dominación social, y se sustituye el contenido o concepto de explotación económica por la noción de alienación. La dominación social toma formas nuevas: (...) genera necesidades y actitudes, y manipula culturalmente mediante el control de la educación, de la escuela, de los complejos medios de formación y comunicación; y finalmente, esta "sociedad de aparatos", en expresión de Touraine, dominada por grandes organizaciones, políticas y económicas a la vez, se orienta más que nunca hacia el poder, hacia el control propiamente político de su funcionamiento interno y de su entorno.
Casi cabría decir que todo nos viene dado, puesto que hasta la capacidad de oponerse, a través del sindicato, del grupo de presión o de las plurales alternativas políticas, queda debidamente integrada en el sistema y responde a esa tendencia racionalizante dispuesta a aceptar y digerir cuanto ayuda a la convivencia pacífica y eficaz. (...)
... El hombre alienado en la nueva sociedad vive gracias a las orientaciones sociales y culturales que le reconoce y administra la clase dirigente. Nuestra sociedad -comenta A. Touraine- es una sociedad de alienación; no porque reduzca a la gente a la miseria o imponga coerciones policíacas, sino porque seduce, manipula e integra.

Del artículo "La sociedad tecnocrática", de José Sánchez Jiménez (Profesor de Historia Contemporánea en la Complutense de Madrid). En el nº 29 de 'Siglo XX. Historia Universal': "La España del desarrollo. Años de boom económico", Historia16. Madrid, 1983.
--

Se suele decir que la historia se repite. No es exacto. Vemos en ella unos ciclos, que efectivamente van y vienen, que nos son conocidos, como la dinámica de las olas al llegar a la playa. Más aun hoy en día, cuando sin mucho esfuerzo uno puede presenciar en su vida mortal una de estas "repeticiones de la historia". Aquí asistimos a un discurso que hoy nos suena familiar, y sin embargo se realizaba hace tres décadas. Se nos habla de tecnócratas, de alienación, de pérdida de poder político por parte del ciudadano y del mismísimo Estado, de consumismo inducido...
Se repiten los ciclos, pero cambian los contextos, lo que evita que la historia se copie a si misma, y lo que tal vez provoca -junto con nuestra estupidez y egoismo inherente- que no seamos capaces de evitar las consecuencias negativas de estos "regresos de Clío". Un amigo me dio un buen ejemplo para entender este movimiento cíclico pero no repetitivo: no hay que verlo como un carrusel, que efectivamente vuelve a repetir el mismo recorrido una y otra vez; sino más bien como una espiral, del tipo que recorre al tornillo, o como los senderos que suben la montaña rodeándola una y otra vez: giran familiarmente pero no pasan por el mismo punto. Los obstáculos son cambiantes.

Bueno, al final me ha quedado una entrada decente. He seleccionado las frases y párrafos que mejor encajan con el contexto actual. El resto del artículo habla sobre la evolución sufrida desde los principios del Estado interventor hasta el que pretende la racionalización de todos los factores; de la carrera por llegar a la programación absoluta de lo social, político, económico... mediante el extremado optimismo por la ciencia y la técnica. Reflexionen sobre lo que decían estos pensadores.

Saludos

*Cabe tener presente la influencia que este filósofo tuvo sobre los jóvenes del 68

lunes, 24 de octubre de 2011

Esquema: discurso y realidad


Este esquema lo realicé a partir de la explicación que nos dio el ponente de un curso sobre el África Subsahariana. Siento no recordar el nombre del (o la) ponente en cuestión; hace ya algo más de un año del curso... aunque sí que recuerdo que corría a cargo del Patronat Sud-Nord de la Universitat de València (http://www.uv.es/psudnord/).
Es maravilloso por su simplicidad:



Aunque no creo que necesite explicación alguna, la daré:

La realidad -de cualquier acontecimiento- es una, que a menudo no se corresponde con los discursos, y menos aún con los que se nos dan desde el poder; discursos que a su vez pretenden dar una justificación política a alguna acción, que normalmente no recibiría la adhesión mayoritaria de la ciudadanía de conocerse en sus verdaderos términos (de conocerse el fin que en realidad se busca con dicha acción). Por supuesto, la acción del hombre termina por configurar la realidad de éste, de manera que el discurso se torna real, en gran medida.
No fue el discurso un reflejo de la realidad, sino que la realidad se vió transformada por el discurso, o dicho de otro modo, el discurso puede crear realidades antes inexistentes (realidades convenientes a los grupos capaces de crear discursos), en la medida en que es capaz de convencer al hombre de su realidad.
Podríamos concluir en que la realidad, más que por lo real, está conformada por aquello que el ser humano cree real. Al fin y al cabo, el concepto de lo real es un concepto humano -made in human- que seguramente no existirá más allá de nuestra especie.

Disculpen la abstracción.

Saludos

sábado, 1 de octubre de 2011

Reflexionando con Baroja

Lo que hace a la sociedad malvada es el egoismo del hombre, y el egoismo es un hecho natural, es una necesidad de la vida. ¿Es que supones que el hombre de hoy es menos egoísta y cruel que el de ayer? Pues te engañas. ¡Si nos dejaran!
(...)
Para llegar a dar a los hombres una regla común, una disciplina, una organización, se necesita una fe, una ilusión, algo que aunque sea una mentira salida de nosotros mismos parezca una verdad llegada de fuera.
(...)
A una colectividad no se le moverá jamás diciéndole: Puede haber una forma social mejor. Es como si a una mujer se le dijera: Si nos unimos, quizá vivamos de una manera soportable. No, a la mujer y a la colectividad hay que prometerles el paraíso(...) En todas partes y en todas épocas los conductores de hombres son prometedores de paraísos.

Palabras del personaje Iturrioz, en "El árbol de la ciencia", de Pío Baroja, 1911.

http://www.smbarcelo.es
Saludos

martes, 5 de julio de 2011

Principio moral vs Interés material

No recuerdo ahora dónde encontré esto exactamente. Me pareció ilustrativo; puede que no siempre cierto, pero tristemente abundante. Ahí va:

Un Principio Moral se encontró con un Interés Material en un puente tan estrecho que sólo permitía el paso de uno de los dos.
Al suelo, cosa vil! -tronó el Principio Moral-. ¡Te pasaré por encima!
El Interés Material se limitó a mirar al otro a los ojos sin hablar.
-Ah -dijo el Principio Moral, vacilante-, sorteemos quién se aparta y quién pasa primero.
El Interés Material mantuvo el cerrado silencio y la firme mirada.
-Para evitar un conflicto -prosiguió el Principio Moral, un poco incómodo-, me tiraré al suelo y tú me pasarás por encima.
Entonces el Interés Material encontró una voz, que por extraña coincidencia era la suya.
-Como alfombra no eres gran cosa -dijo-. Soy un poco exigente con lo que piso. Prefiero que te tires al agua.
Eso ocurrió.                              ·

http://www.looneypalace.com  



AMBROSE BIERCE nació en Ohio (Estados Unidos) en 1842, y se supone que murió en México durante la Revolución, en algún momento de 1914. Combatió en la Guerra Civil, sobre la cual escribió cuentos memorables. Son célebres sus Cuentos de soldados y su Diccionario del diablo.

Saludos

lunes, 6 de junio de 2011

Entrevista a Sartre


Enlazo la primera parte de esta entrevista a Jean-Paul Sartre. Los otros cinco fragmentos son de fácil acceso desde el mismo youtube (aparecen también al final de cada división).
A grandes rasgos, nos habla un poco sobre lo que para él significa ser un intelectual, sobre el compromiso; critica la política estadounidense en Vietnam, habla del imperialismo, del destino de la filosofía... entre otras cosas.

Yo, por mi parte, sigo de exámenes. Espero que disfrutéis el video. Los que no gusten de la filosofía tal vez lo encuentren algo denso... Por cierto, es en francés subtitulado. Youtube es una mina de oro cuanto a videos y documentales de este tipo se refiere. Iremos trayendo al blog los que nos parezcan más remarcables, conforme los vayamos descubriendo.

Si alguien quiere comentar alguna cosa sobre la entrevista, adelante. Aunque no me veo con tiempo para llenar toda una entrada con mis opiniones al respecto, estoy dispuesto a echar unas palabras sobre lo que Sartre nos cuenta.

Saludos